Masacre familiar

Horror en EEUU: un hombre mató a ocho niños y fue abatido mientras escapaba

El ataque ocurrió en la ciudad de Shreveport y dejó además dos mujeres heridas, una en estado crítico. El agresor tenía vínculo con las víctimas

Ocho niños fueron asesinados este domingo en Luisiana, Estados Unidos, en una serie de ataques armados en la ciudad de Shreveport. El agresor, que tenía vínculos familiares con las víctimas, actuó en tres viviendas y murió tras ser abatido por la policía luego de una persecución que terminó en Bossier City.

El episodio comenzó poco después de las 6 de la mañana, cuando la policía recibió un llamado por disparos en el barrio Cedar Grove. Los agentes encontraron escenas de violencia en dos casas de la calle West 79th y en una tercera propiedad ubicada en Harrison Street. Según confirmó el jefe policial Chris Bordelon, el atacante, identificado como Elkinsactuó solo y realizó todos los disparos en las tres locaciones.

El alcalde Tom Arceneaux describió la escena como "horrífica" y sostuvo que el hecho "sacude a toda la ciudad". En un comunicado, afirmó: "Nuestra comunidad está de luto por la pérdida inimaginable de niños inocentes".

Arceneaux también advirtió sobre factores de fondo: "No debemos ignorar los problemas más profundos: la violencia en el hogar, el trauma no tratado y el silencio que permite que ambos crezcan".

  Cómo fueron los ataques

Tras los crímenes, el sospechoso escapó en un vehículo y dio inicio a una persecución. El operativo concluyó en Bossier City, donde los oficiales dispararon contra el hombre y lo mataron

Las autoridades indicaron que mantenía una relación directa con la mayoría de las víctimas, incluidos varios de los menores asesinados.

El saldo total del ataque fue de diez personas baleadas y los ocho fallecidos son todos niños, de acuerdo con el parte oficial. Las dos sobrevivientes son mujeres que permanecen internadas; una de ellas era pareja del agresor y se encuentra en estado crítico.

Durante el ataque, una de las víctimas logró escapar y pidió ayuda en una vivienda vecina. Ese testimonio permitió activar la primera alerta a los servicios de emergencia y orientar el despliegue policial en la zona.

El alcalde Tom Arceneaux calificó el hecho como "la peor tragedia en la historia de la ciudad" y sostuvo que el impacto excede a las familias afectadas. "Una tragedia como esta no pertenece sólo a una familia, nos pertenece a todos", expresó al citar al poeta John Donne.

En la misma línea, la fiscal general del estado, Liz Murrill, afirmó que está "profundamente consternada" por la magnitud del ataque y la cantidad de víctimas menores.

La investigación quedó a cargo de la Policía Estatal de Luisiana, que analizará tanto la secuencia de los hechos como el uso de la fuerza en el operativo que terminó con la muerte del sospechoso. A su vez, solicitaron a los vecinos cualquier registro que pueda ayudar a reconstruir los hechos. 

Quién mató a los ocho niños en Luisiana

 El principal sospechoso fue identificado como Elkins, un exintegrante de la Guardia Nacional de Luisiana. Según confirmó el Ejército a CNN, prestó servicio entre 2013 y 2020 como especialista en sistemas de apoyo de señales y apoyo de fuego, y dejó la fuerza con el rango de soldado raso.

Los registros judiciales del distrito de Caddo indican que tenía antecedentes penales. En 2019 fue arrestado por uso ilegal de armas y por portar un arma de fuego en una propiedad escolar. También registraba una causa por manejar alcoholizado en 2016.

En el episodio de 2019, un informe policial señala que Elkins disparó cinco veces con una pistola de 9 milímetros contra un vehículo, en un hecho ocurrido cerca de una escuela donde había niños en el exterior.

El hombre estaba casado con Shaneiqua Pugh, de 34 años, desde hacía aproximadamente dos años y atravesaba una crisis personal vinculada a la relación: había mencionado a su entorno que su esposa quería separarse y que tenía "pensamientos oscuros", según el New York Times.

Familiares de una de las mujeres heridas indicaron a The Associated Press que la pareja estaba en proceso de separación y había mantenido discusiones antes del ataque.

Durante la noche del domingo, vecinos de la ciudad participaron de una vigilia en memoria de las víctimas. Encendieron velas y dejaron flores y peluches como homenaje a los niños asesinados.



Esta nota habla de: