Irán atacó otro buque en el estrecho de Ormuz: qué pasó y cómo respondió EEUU
Teherán no reveló la identidad de la embarcación ni informó sobre sus tripulantes. Estados Unidos respondió y la crisis alcanzó bases ubicadas en cinco países.
La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó este domingo un ataque contra una "segunda embarcación infractora" en el estrecho de Ormuz, pocas horas después de que Teherán decretara el cierre del paso marítimo "hasta nuevo aviso". El régimen no informó el nombre ni la bandera del buque. Tampoco precisó los daños ni el estado de la tripulación.
El nuevo episodio profundizó la disputa por uno de los corredores comerciales más estratégicos del mundo. Irán sostuvo que varias naves ignoraron la orden de circular únicamente por una zona autorizada y aseguró que sus fuerzas frenaron a un primer barco mediante disparos de advertencia.
El portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Rezaei, ratificó la decisión de mantener el control del área. "Hemos tomado el control del estrecho por la fuerza, y por la fuerza lo preservaremos", afirmó en redes sociales.
Estados Unidos atacó 140 objetivos militares
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) respondió con su tercera ofensiva de la semana contra posiciones iraníes. La operación comenzó a las 19:15 del sábado, hora local (23:15 GMT), y alcanzó cerca de 140 objetivos militares.
Washington explicó que la intervención tuvo como propósito degradar la capacidad de Irán para hostigar a otras embarcaciones que transitan por Ormuz. Tras los bombardeos, medios iraníes informaron fuertes explosiones en la provincia costera de Bushehr y en otras zonas próximas al estrecho, aunque no difundieron cifras confirmadas de víctimas o destrozos.
La contraofensiva estadounidense respondió al ataque contra un buque portacontenedores con bandera de Chipre. El impacto provocó un incendio y daños graves en la sala de máquinas, obligó a detener la travesía y dejó a un tripulante desaparecido.
Hasta el momento, las autoridades iraníes tampoco brindaron datos sobre la situación del segundo navío. El hermetismo abarca su procedencia, la carga que transportaba y el alcance de los daños.
La crisis alcanzó bases estadounidenses en cinco países
La escalada superó el ámbito marítimo y se extendió a instalaciones militares ubicadas en Jordania, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin. Teherán reivindicó ataques coordinados con misiles balísticos y drones contra posiciones de Estados Unidos en esos territorios.
La agencia estatal iraní Tasnim informó impactos contra la base aérea Príncipe Hassan, en Jordania, y contra Al Udeid, en Qatar. Esta última alberga el mayor contingente de tropas y equipos estadounidenses en Medio Oriente.
El Ministerio del Interior de Qatar comunicó que al menos tres personas resultaron heridas, entre ellas un niño, por la caída de metralla después de que las defensas interceptaran proyectiles lanzados desde Irán durante la noche.
En Kuwait, el Ejército iraní aseguró que atacó con "drones destructivos" un sistema Patriot, un depósito de municiones y una estación de radar vinculada con las fuerzas estadounidenses. En Bahréin, Teherán afirmó que golpeó un sistema de comunicaciones y otra estación de radar.
Las autoridades iraníes también incluyeron a Emiratos Árabes Unidos entre los países alcanzados por la ofensiva, aunque no divulgaron detalles sobre los objetivos ni sobre posibles víctimas.
El acuerdo que quedó sin efecto
El recrudecimiento de las hostilidades ocurrió después de que Donald Trump diera por terminado el acuerdo alcanzado el 17 de junio, que buscaba frenar la guerra, reabrir el estrecho de Ormuz e iniciar negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Desde Teherán, el presidente del Parlamento y negociador jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que "había terminado la etapa de los acuerdos unilaterales" tras los ataques cruzados.


