Israel rechaza órdenes de detención contra Netanyahu y Gallant
La Corte Penal Internacional (CPI) acusa al primer ministro y al ex ministro de Defensa de Israel de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra
La oficina del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, rechazó categóricamente las órdenes de detención emitidas por la Corte Penal Internacional (CPI) contra el mandatario y el exministro de Defensa, Yoav Gallant. La CPI acusa a ambos de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, relacionados con acciones militares en Gaza entre octubre de 2023 y mayo de 2024.
El gobierno israelí calificó la decisión de la CPI como "antisemita" y acusó al fiscal Karim Khan de actuar por intereses personales. Señalaron que Khan enfrenta acusaciones de acoso sexual y aseguran que mintió ante senadores estadounidenses respecto a su compromiso de no perseguir judicialmente a Israel.
Operación en Gaza
Mediante un comunicado, la oficina de Netanyahu describió las acusaciones de la CPI como "absurdas y falsas". Resaltaron que la operación militar en Gaza es una respuesta legítima al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que calificaron como "la mayor masacre contra el pueblo judío desde el Holocausto".
El primer ministro reafirmó que no cederá ante las presiones internacionales. "No daremos marcha atrás hasta alcanzar los objetivos militares establecidos", afirmó. Además, compararon la acción de la CPI con el caso Dreyfus, una controvertida sentencia judicial en la Francia del siglo XIX, y señalaron que "no hay guerra más justificada" que la actual en Gaza.
Respuesta de Tel Aviv
El presidente Isaac Herzog calificó la decisión como "un día oscuro para la justicia y la humanidad", mientras que el canciller Gideon Saar acusó a la CPI de haber perdido legitimidad, tachando las órdenes de "absurdas" y un "defecto moral". Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, consideró la decisión como "una desgracia sin precedentes", reforzando las acusaciones de antisemitismo contra la Corte.
Acusaciones
La CPI emitió las órdenes de detención bajo el argumento de que Netanyahu y Gallant tendrían responsabilidad penal como coautores de crímenes de guerra, como el uso de inanición como método de guerra, y crímenes de lesa humanidad, incluyendo asesinatos y persecuciones.
Mientras el gobierno israelí mantiene su postura firme y rechaza cualquier acusación, esta controversia suma una nueva dimensión al conflicto en la región, con implicaciones políticas y jurídicas a nivel internacional.

