Giro monetario

La Fed desafió a Trump y subió las tasas por primera vez desde 2023

La decisión unánime llevó el rango al 3,75%-4% ante la inflación y el encarecimiento de la energía. El mercado espera otro ajuste antes de fin de año.

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) subió este miércoles la tasa de interés por primera vez desde julio de 2023, ante una inflación que se mantiene por encima de la meta oficial y el riesgo de nuevas presiones por el aumento del petróleo. La decisión desoyó los reclamos del presidente Donald Trump, que exige una reducción del costo del crédito a menos de siete semanas de las elecciones legislativas.

El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) aprobó por unanimidad, con 12 votos a favor y ninguno en contra, un incremento de 0,25 puntos porcentuales, que dejó la tasa de referencia en un rango del 3,75% al 4%. La medida coincidió con las expectativas de Wall Street, que antes del anuncio asignaba una probabilidad superior al 90% a una suba.

La inflación cambió el rumbo de la Fed

"La medida adoptada hoy favorecerá un retorno más oportuno al objetivo del 2% del Comité. El Comité garantizará la estabilidad de precios", sostuvo la Fed en el comunicado que difundió tras dos días de deliberaciones.

La inflación interanual de Estados Unidos llegó al 3,4% en agosto, el mismo nivel que en julio, mientras que el índice subyacente -que excluye alimentos y energía- avanzó 0,3% frente al mes anterior y acumuló un 2,4% en doce meses. Los datos confirmaron que el proceso de desaceleración perdió fuerza.

La guerra entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético, impulsaron los precios del petróleo y los combustibles. La Fed enfrenta el riesgo de que ese aumento se traslade hacia otros bienes y servicios, en una economía que también recibe presiones de la política arancelaria de Trump.

"La actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido. Aunque la incertidumbre sigue siendo elevada, en parte debido a los acontecimientos geopolíticos, el gasto interno mostró resiliencia", señaló el FOMC.

El organismo también destacó la fortaleza de la productividad y la inversión. En cuanto al mercado laboral, indicó que la creación de empleo acompañó el crecimiento de la fuerza de trabajo y que la tasa de desempleo registró pocos cambios.

La decisión enfrenta a Warsh con Trump

El aumento colocó al presidente de la Fed, Kevin Warsh, en una posición de tensión con la Casa Blanca. Trump lo designó en mayo con la expectativa de que impulsara una reducción de las tasas, después de una extensa campaña de presión contra su antecesor, Jerome Powell.

El mandatario calificó los costos de endeudamiento como "ridículos" y sostuvo que Estados Unidos debería pagar "la tasa de interés más baja del mundo". Warsh, sin embargo, había advertido durante el encuentro de bancos centrales de Jackson Hole que contaba con poco margen para evitar una suba porque la inflación permanecía lejos de la meta del 2%.

La medida llegó en plena campaña para las elecciones de medio término del 3 de noviembre, en las que los republicanos pondrán en juego el control del Congreso. La inflación, el costo de vida y la gestión económica de Trump figuran entre las principales preocupaciones de los votantes.

La Fed anticipa otra posible suba

Las nuevas proyecciones muestran que la mayoría de los funcionarios del FOMC espera otro aumento de 0,25 puntos antes de fin de año. Doce participantes proyectaron un ajuste adicional durante 2026, cuatro anticiparon dos subas y otros dos estimaron que la tasa permanecerá en su nivel actual.

Las previsiones expresan las estimaciones individuales de los participantes y no constituyen una decisión anticipada del comité. El interrogante para los mercados es si el movimiento de este miércoles resultará aislado o marcará el comienzo de un ciclo más prolongado de endurecimiento monetario.

El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años superó el martes el 5%. Las tasas más altas pueden fortalecer al dólar, encarecer el financiamiento internacional y reducir el flujo de capitales hacia las economías emergentes.

Qué puede significar para la Argentina

Una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos puede repercutir sobre la Argentina por tres vías: un dólar globalmente más fuerte, un aumento del rendimiento exigido a los bonos soberanos y una menor disponibilidad de capitales para los mercados emergentes.

Para el país, ese escenario podría traducirse en mayor presión cambiaria y un costo de financiamiento más alto, aunque el efecto dependerá de la reacción de los mercados, la solidez de las cuentas internas y la percepción de riesgo sobre los activos argentinos.

El antecedente más cercano se remonta a 2018, cuando el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales coincidió con una fuerte salida de capitales y una crisis cambiaria en la Argentina. Aquel episodio también estuvo marcado por desequilibrios internos y por una sequía que redujo el ingreso de divisas, por lo que no puede atribuirse exclusivamente a las decisiones de la Fed.

Sin embargo, la crisis mostró la vulnerabilidad de la economía argentina ante un escenario de tasas internacionales altas, dólar fortalecido y menor apetito por el riesgo.

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