La subasta de regalos de Giorgia Meloni quedó en pausa por una investigación judicial
La casa de subastas elegida es investigada por presunto contrabando de piezas arqueológicas
La subasta de regalos de Giorgia Meloni, anunciada como un gesto de austeridad del gobierno de Italia, quedó suspendida tras revelarse que la casa de remates elegida, Bertolami Fine Art, está bajo investigación judicial por presunto comercio ilegal de piezas arqueológicas. La iniciativa, que buscaba recaudar unos 800.000 euros para fundaciones solidarias, incluía obsequios recibidos por la primera ministra italiana y por otros exmandatarios, todos conservados en el Palacio Chigi, sede del Ejecutivo.
La propuesta había sido habilitada por Meloni luego de que durante un debate parlamentario en junio de 2025, el diputado de Italia Viva, Francesco Bonizafi, cuestionara la cantidad de regalos oficiales recibidos por la premier. El legislador presentó una lista de 11 páginas con detalles de los obsequios acumulados, lo que reactivó el debate sobre su destino y conservación.
Antes de que comenzara el remate, la fiscalía italiana confirmó que Bertolami Fine Art es investigada por su presunta participación en una red dedicada al saqueo y “blanqueo” de bienes arqueológicos a través del mercado legal del arte. Según informaron medios locales, el fundador y propietario de la firma fue apartado de sus funciones.
Desde la oficina de Meloni aseguraron que no tenían conocimiento del expediente al momento de seleccionar a la casa de subastas y que la causa se encontraba bajo secreto judicial. Tras la publicación del caso por el diario Il Fatto Quotidiano, el Ejecutivo rompió de inmediato todo vínculo con la empresa. Por ahora, la subasta quedó en pausa y los regalos no tienen un destino definido.
Qué regalos pensaba subastar Meloni
La iniciativa generó atención tanto por su carácter inusual como por los artículos incluidos. Entre los más comentados figuraba una estatuilla del presidente argentino Javier Milei sosteniendo una motosierra, obsequio entregado durante una reunión bilateral en Buenos Aires en noviembre de 2024.
La lista también incluía zapatos de piel de pitón azul con tacos dorados regalados por un empresario saudita; un atuendo tradicional del estado indio de Kerala entregado por el primer ministro Narendra Modi en 2022; una bufanda obsequiada por el primer ministro de Albania, Edi Rama, quien incluso se arrodilló al entregarla; regalos del húngaro Viktor Orbán; un cuenco de cerámica donado por el entonces presidente estadounidense Joe Biden; un iPad obsequiado por Volodímir Zelenski; además de acuarelas de Moldavia, maquillaje, una patineta y 15 alfombras recibidas durante viajes a Libia y otros países árabes.
Desde Hermanos de Italia, el partido de Meloni, defendieron la decisión de impulsar la subasta de los regalos oficiales conservados en el Palacio Chigi con el argumento de darles “un destino social a bienes que la mandataria no puede conservar” y de enviar una señal de austeridad a los países extranjeros.

