La Unión Europea propone una "mayoría digital" para regular la tecnología en la infancia
La Comisión Europea presentará una propuesta después del verano. El plan incluye redes sociales, inteligencia artificial y otros servicios digitales.
La Unión Europea se prepara para regular el acceso de niños y adolescentes a internet y a distintos servicios digitales. La Comisión Europea presentará el proyecto en septiembre y analiza un sistema de acceso progresivo según la edad, con restricciones específicas para los menores de 13 años y mayor autonomía hasta los 18.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció la iniciativa después de recibir un informe elaborado por un panel de expertos. El grupo reunió a médicos, académicos, representantes de la juventud y padres para analizar los riesgos que enfrentan los menores en los entornos digitales.
El documento recomienda un acceso "progresivo y gradual" a las plataformas digitales. La propuesta no se limitaría a las redes sociales. También incluiría otros servicios digitales y asistentes de inteligencia artificial que puedan presentar riesgos para niños y adolescentes.
Cómo funcionaría la mayoría digital
La Unión Europea propone una inmersión progresiva para que los menores no vean perjudicado su desarrollo cognitivo y motriz:
- Cero exposición a pantallas para bebés y niños pequeños
- Entre los 3 y los 13 años, los menores deberían utilizar los servicios digitales durante períodos limitados y bajo supervisión de padres, cuidadores o docentes
- A partir de los 13 años, los adolescentes tendrían un uso progresivamente más autónomo de los servicios que cumplan con estándares de seguridad
- A los 18 años, los usuarios alcanzarían la "plena mayoría digital", según el esquema propuesto por los expertos
El acceso a las redes sociales, herramientas de inteligencia artificial y servicios digitales se verá limitado por la reglamentación que establezca cada país de la UE.
Más regulación para las tecnológicas
El informe propone modificar el criterio actual sobre la responsabilidad de las plataformas. Las empresas tecnológicas deberían demostrar que sus servicios son seguros antes de permitir el acceso de los menores de 13 años.
El panel recomienda que los servicios digitales incorporen medidas de protección desde su diseño. Entre ellas aparecen:
- Límites al scroll infinito
- Controles sobre los sistemas de recomendación
- Restricciones a la reproducción automática
- Reducción de las notificaciones
La Comisión Europea ya analiza algunas de estas funciones bajo el Reglamento de Servicios Digitales, conocido como DSA. Bruselas pidió recientemente a Meta que modifique características de Facebook e Instagram consideradas potencialmente adictivas. TikTok también recibió observaciones similares.
El criterio propuesto por los expertos ampliaría la discusión más allá del contenido que consumen los menores. También obligaría a las empresas a revisar cómo funcionan los servicios digitales y qué mecanismos utilizan para captar y retener la atención.
Serio desafío de privacidad
La aplicación de las nuevas reglas dependerá de la capacidad de las plataformas para comprobar la edad de sus usuarios.
El informe recomienda sistemas eficaces de verificación de edad. La Comisión Europea trabaja en herramientas que permitan confirmar si una persona supera un determinado límite sin exigir la exposición de todos sus datos personales.
Las organizaciones defensoras de los derechos digitales mantienen posiciones enfrentadas. Algunas celebraron que las empresas asuman una mayor responsabilidad por la seguridad de los menores. Otras advirtieron que los nuevos controles podrían derivar en sistemas de verificación masiva que afecten la privacidad de todos los usuarios.
Bruselas busca una norma común para los 27 países
Varios Estados miembros ya analizan restricciones propias para el acceso de menores a servicios digitales. España, Grecia, Dinamarca, Austria y Suecia impulsan o estudian medidas con distintos alcances.
La Comisión Europea busca evitar que cada país establezca una edad mínima y reglas diferentes. Una regulación común permitiría establecer un piso de protección para los 27 Estados miembros y reduciría la fragmentación normativa para las empresas tecnológicas.
La propuesta legislativa todavía no está redactada. La Comisión Europea prevé presentar el texto después del verano. Luego, el proyecto deberá ser negociado con el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea.


