Líbano le exigió a Irán que deje de intervenir en el país en medio de la guerra con Israel
El presidente Joseph Aoun acusó a Teherán de utilizar al Líbano como "moneda de cambio" en sus negociaciones con Estados Unidos.
Las autoridades de Líbano endurecieron este viernes su postura contra Irán y le reclamaron que deje de intervenir en los asuntos internos del país, en medio de la escalada militar con Israel y el creciente desgaste provocado por meses de conflicto.
El presidente libanés, Joseph Aoun, apuntó directamente contra los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y cuestionó el papel que desempeña Teherán en la crisis regional.
"No es su país, es el nuestro. No tienen por qué interferir en nuestro país", afirmó Aoun durante una entrevista con CNN.
El mandatario sostuvo que gran parte de la sociedad libanesa está agotada por las consecuencias de la guerra entre Israel y Hezbollah, organización respaldada política y militarmente por la República Islámica.
Acusación contra Teherán
Aoun fue más allá y acusó a Irán de utilizar al Líbano como herramienta de presión en las negociaciones que mantiene con Estados Unidos para intentar alcanzar una salida diplomática al conflicto en Medio Oriente.
"No están tratando de ayudarnos. El pueblo libanés está pagando el precio en beneficio de sus propios intereses", señaló. Además, remarcó: "Nuestros intereses no coinciden con los suyos".
Las declaraciones representan uno de los cuestionamientos más duros realizados por un jefe de Estado libanés contra Irán desde el inicio de la actual guerra regional.
Pedido a Israel
A la par de sus críticas a Teherán, Aoun también reclamó gestos concretos de Israel para avanzar hacia una solución negociada.
"Estamos preparados. ¿Y ustedes?", planteó el mandatario, al pedir que el gobierno israelí demuestre voluntad para poner fin a las hostilidades.
El presidente enfrenta presiones internas debido a la resistencia de Hezbollah a aceptar un alto el fuego permanente y a las divisiones que generan las conversaciones directas entre Líbano e Israel, dos países que no mantienen relaciones diplomáticas.
Hezbollah abre una puerta a la negociación
En paralelo, el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, quien actúa como principal interlocutor con Hezbollah, mencionó por primera vez la posibilidad de que la organización chiita abandone posiciones en el sur del país.
Sin embargo, condicionó esa medida a una retirada israelí y a la firma de un alto el fuego "global e incondicional".
La declaración fue interpretada como una señal de apertura en medio de un conflicto que continúa dejando víctimas de ambos lados de la frontera.
Continúan los bombardeos
Mientras se desarrollan las gestiones diplomáticas, los enfrentamientos no se detienen.
Un ataque israelí en el distrito de Nabatiyé, en el sur del Líbano, dejó al menos cinco muertos, entre ellos una mujer y un integrante de los servicios de emergencia, según informó el Ministerio de Salud libanés.
Además, Israel bombardeó la ciudad de Tiro, donde otros ataques causaron siete víctimas fatales durante la noche y provocaron daños en el hospital Jabal Amel.
Por su parte, Hezbollah reivindicó nuevas acciones contra tropas israelíes desplegadas en territorio libanés.
El ejército israelí informó también que se activaron sirenas de alerta en localidades del norte del país después de que misiles tierra-aire fueran disparados contra una aeronave militar, que no sufrió daños.
Un conflicto con alto costo humano
De acuerdo con cifras oficiales libanesas, los ataques israelíes causaron más de 3.560 muertos desde el inicio de la guerra, incluidos más de 30 fallecidos en las últimas 24 horas.
Del lado israelí, las autoridades reportaron la muerte de 27 soldados y un contratista civil durante las operaciones en territorio libanés.
Con los combates activos y las negociaciones sin avances concretos, la posibilidad de un acuerdo de paz sigue lejos mientras aumentan las tensiones entre Beirut, Teherán y Jerusalén.

