Liberaron al príncipe Andrés tras 11 horas detenido e interrogado
La policía británica lo arrestó en Norfolk por sospechas de mala conducta como enviado comercial en hechos vinculados a Jeffrey Epstein. Quedó libre, pero sigue bajo investigación.
El príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, fue liberado este jueves por la noche tras permanecer once horas detenido e interrogado por la policía británica en Norfolk, en una causa que examina su vínculo con el financista estadounidense Jeffrey Epstein.
La fuerza Thames Valley Police informó en un comunicado que "el hombre arrestado ha sido liberado bajo investigación", una figura del derecho británico que permite excarcelar al sospechoso mientras continúan las actuaciones judiciales.
Qué investiga la policía
El arresto se realizó bajo sospecha de "mala conducta en el ejercicio de funciones oficiales" durante el período en que Andrés se desempeñó como enviado comercial del Reino Unido.
De acuerdo con los elementos analizados por los investigadores, la pesquisa busca determinar si pudo haber existido un intercambio indebido de información con Epstein. Las autoridades no detallaron públicamente el alcance de esa línea de trabajo.
El expediente se apoya, entre otros materiales, en millones de páginas de correspondencia asociadas al financista. Esos documentos forman parte de archivos difundidos por el Departamento de Justicia de EEUU, que derivaron en nuevas revisiones judiciales en el Reino Unido.
El exduque de York negó haber cometido irregularidades y sostiene que no incurrió en delitos vinculados a su relación con Epstein.
La reacción del Palacio de Buckingham
El rey Carlos III confirmó por escrito la detención de su hermano y expresó respaldo al proceso judicial. Señaló que apoya un procedimiento "completo, justo y adecuado" y afirmó: "La ley debe seguir su curso".
Un portavoz del Palacio de Buckingham indicó que la Casa Real no había sido informada previamente del arresto.
El operativo policial tuvo lugar en el entorno de Sandringham Estate, la residencia privada del monarca en Norfolk, donde Andrés reside actualmente.
El príncipe Andrés fue liberado bajo investigación tras permanecer once horas detenido en Norfolk en el marco de una causa vinculada a Jeffrey Epstein.
Nuevos documentos y otras figuras bajo escrutinio
Los archivos judiciales estadounidenses también expusieron a otras figuras del establishment británico. Entre ellas aparece Peter Mandelson, exembajador en EEUU, investigado por una posible conducta indebida en funciones públicas. Mandelson negó haber cometido delitos.
La documentación reveló además intercambios de correos entre Epstein y Sarah Ferguson, exesposa de Andrés. En 2011, Ferguson había admitido que vincularse con el financista fue un "terrible error de juicio" tras conocerse que la había ayudado a saldar deudas. Sin embargo, los nuevos archivos muestran que continuó enviándole mensajes incluso después de esa declaración pública.
Un escándalo que arrastra años
El vínculo entre Andrés y Epstein lleva años de impacto institucional en la monarquía británica. En 2022 alcanzó un acuerdo extrajudicial en Nueva York con Virginia Roberts Giuffre, quien lo acusó de haber sido obligada a mantener relaciones sexuales cuando tenía 17 años. El entendimiento se cerró sin admisión de responsabilidad.
En medio de esa crisis, Carlos III le retiró los títulos reales y dispuso su salida de la residencia oficial que ocupaba en Windsor.
Del héroe de Malvinas al presente judicial
El actual escenario judicial contrasta con la imagen pública que Andrés había construido durante décadas dentro de la narrativa oficial británica.
En 1982, con 22 años, participó en la Guerra de Malvinas como piloto de helicópteros Sea King del HMS Invincible. Cumplió misiones de señuelo destinadas a confundir radares argentinos y desviar ataques contra la flota, además de intervenir en evacuaciones de heridos tras el ataque al buque SS Atlantic Conveyor.
Aquella participación lo proyectó entonces como figura militar destacada de la familia real. Más de cuatro décadas después, su nombre reaparece en los titulares asociado a una investigación penal que continúa abierta.

