Crisis migratoria

Pedro Sánchez habló de Ceuta y apuntó contra Rusia e Israel por la desinformación

El presidente español defendió la actuación del Gobierno y dijo que el Centro Nacional de Inteligencia no anticipó la magnitud de la crisis migratoria. También habló de Marruecos y los retornos.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, aseguró que el CNI no advirtió sobre la gravedad y la magnitud de la crisis migratoria que estalló en Ceuta el 30 y 31 de julio.

Según explicó en una entrevista con Cadena SER, el organismo compartió informes de situación, pero ninguno anticipó una entrada masiva de las dimensiones que finalmente tuvo.

Sánchez precisó que unas 70.000 personas ingresaron a Ceuta y que nueve de cada diez ya regresaron a Marruecos. El presidente español afirmó que todavía quedan unas 5.000 personas en la ciudad, entre ellas 1.200 menores.

"En poco tiempo vamos a tener la suficiente capacidad para acoger a los migrantes que se han quedado en Ceuta", sostuvo Sánchez.

Por otra parte, defendió que su Gobierno es el que más ha hecho por Ceuta y Melilla y aseguró que el rey visitará finalmente ambas ciudades autónomas.

"El rey lleva gobernando 20 años y nunca ha ido a Ceuta y Melilla. He sido el presidente que más ha ido", afirmó Sánchez. Y agregó: "Esa visita se hará".

Marruecos y la crisis de Ceuta

El presidente español descartó que los organismos de seguridad hayan encontrado indicios que comprometan a Marruecos en la entrada masiva de migrantes.

"No hay ninguna información, por parte ni de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ni tampoco del Centro Nacional de Inteligencia ni por parte de ningún centro de inteligencia con los que habitualmente el Gobierno de España colabora, que alumbre alguna duda sobre la participación de una u otra forma por parte de las autoridades marroquíes", afirmó.

Sánchez también defendió la relación bilateral con el país vecino. "La cooperación con Marruecos está siendo francamente positiva", aseguró.

El jefe del Ejecutivo reconoció, al mismo tiempo, que el Gobierno todavía no conoce con precisión qué ocurrió durante los días 30 y 31 de julio. "Seguimos investigando en ello, pero lo que sí que es cierto es que el Gobierno tiene que actuar sobre certezas", señaló.

Sánchez negó contradicciones

La actuación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) quedó en el centro de la polémica política tras la crisis de Ceuta. Sánchez defendió a los profesionales del organismo y negó que existan contradicciones entre las distintas versiones del Gobierno.

"A veces da la sensación de que hay contradicciones y no las hay. Nadie ha negado que haya habido informes de situación por parte del CNI", sostuvo.

El presidente insistió en que nadie predijo una avalancha de semejantes características. "El CNI compartió informes de situación pero no hubo información que advirtiera de la gravedad de la crisis", remarcó.

Campaña de desinformación

Sánchez también vinculó la crisis de Ceuta con una campaña de desinformación en redes sociales. Según el presidente español, los bulos estuvieron asociados a redes vinculadas con Rusia, Israel y una "internacional ultraderechista".

El jefe del Ejecutivo explicó que una de las piezas de desinformación estuvo relacionada con una sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio sobre las devoluciones en frontera.

Según su versión, las redes sociales y organizaciones criminales que trafican con personas difundieron la idea de que la sentencia impedía devolver a quienes ingresaran a Ceuta a nado. Sánchez afirmó que esa interpretación era falsa.

Las declaraciones provocaron una respuesta inmediata de Israel. El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Sa'ar, acusó a Sánchez de mentir y rechazó que Israel haya difundido información engañosa sobre los acontecimientos en Ceuta.

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