Rusia busca discutir con EEUU el futuro de los vínculos económicos
En una cumbre en Antalya, Turquía, el canciller ruso planteó que llegó el momento de abrir conversaciones económicas con Washington en medio del acercamiento diplomático con Donald Trump.
El canciller ruso Serguéi Lavrov afirmó este sábado que llegó el momento de que Rusia y Estados Unidos comiencen a discutir el futuro de sus vínculos económicos, en el marco de los intentos de acercamiento diplomático con la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
Durante una cumbre realizada en Antalya, Turquía, el jefe de la diplomacia rusa sostuvo que ese intercambio resulta necesario, aunque aclaró que todavía existen diferencias entre ambas partes que limitan una reactivación rápida de la relación bilateral.
Lavrov también se refirió a la situación de la OTAN, al considerar que la alianza atlántica "no está en su mejor momento". Sin embargo, señaló que Rusia no intervendrá en los asuntos internos del bloque.
Sin apuro por reactivar negociaciones de paz con Ucrania
En paralelo, Lavrov bajó las expectativas sobre una pronta reanudación de las conversaciones para poner fin a la guerra en Ucrania y aseguró que actualmente esa cuestión no es prioritaria para Moscú.
"En este momento, la cuestión de reanudar las negociaciones no es nuestra máxima prioridad", afirmó el canciller, al tiempo que insistió en que Rusia no forzó ninguna instancia de diálogo y que solo avanzará si la otra parte muestra condiciones para hacerlo.
Las declaraciones reflejaron los límites del eventual deshielo diplomático con Estados Unidos: mientras el Kremlin abre la puerta a discutir la cooperación económica con Washington, mantiene una postura firme respecto del conflicto con Kiev.
Las diferencias de fondo siguen trabando un acuerdo
Las negociaciones continúan estancadas por diferencias estructurales. Ucrania sostiene que congelar la línea actual del frente podría ser la base más realista para un alto el fuego, mientras que Rusia insiste en que las fuerzas ucranianas deben retirarse de sectores del Donbás como condición previa para cualquier entendimiento, un punto que Kiev rechaza de manera tajante.

