Sobrevivió 24 días en el mar a base de ketchup NO PUBLICAR
Un dominicano de 47 años fue rescatado por la Marina de Colombia en el Mar Caribe y contó cómo sobrevivió. En los últimos días, la empresa Heinz, conocida por sus salsas y condimentos, lanzó una campaña para regalarle un bote
"No sé como estoy vivo, pero lo estoy", fue una de las primeras declaraciones que Elvis Francois hizo tras ser rescatado. Durante 24 días, el dominiqués deambuló sin rumbo por el Caribe en una embarcación averiada y sin radio. Lo único que tenía a su alcance para no morir de hambre y sed eran algunas algas, un bidón con agua sucia, condimentos y una botella de ketchup Heinz.
El día en que lo encontraron, se hallaba a más de 220 kilómetros al noroeste de Puerto Bolívar, un puerto colombiano en el Caribe. Su bote fue avistado por las autoridades gracias a que había escritor "HELP" en el casco del barco. Su primera comida tras casi un mes a la deriva fue un té con dos tostadas, queso y avena.
Luego de que la Marina de Colombia hiciera pública el suceso, la historia de una persona que sobrevivió casi un mes en el Mar Caribe, principalmente a base de ketchup, se hizo viral. Heinz aprovechó la oportunidad y lanzó una campaña para poder comprarle a Francois un bote para "celebrar su regreso a casa".
Cómo no lo podían contactar, la empresa lanzó una campaña en redes bajo el hashtag #FindTheKetchupBoatGuy ("Encontremos al hombre del barco del ketchup", en inglés).
"Elvis Francois podría estar en cualquier parte de Dominica. Por lo tanto, recurrimos a vos, Internet, para que nos ayudes a localizarlo, y podamos celebrar su regreso sano y salvo, ayudándolo a comprar un barco nuevo", fue uno de los posteos de la compañía durante las últimas semanas.
En otra publicación, Heinz aseguró que ya se había contactado con "varios imitadores de Elvis, las Fuerzas Armadas colombianas y el Gobierno de Dominica", pero seguían dar con el paradero de Francois.
Finalmente, hace cuatro días el llamamiento surtió efecto: "Hemos encontrado a Elvis", anunció la empresa. Por su parte, Francois le confirmó a The Wall Street Journal que efectivamente está en contacto con Heinz y que aceptaría un nuevo barco, con el que podría trabajar. "Me encanta explorar", celebró.
La odisea de ElvisLa historia de Francois comenzó a finales de diciembre, cuando reparaba un velero cerca de la isla de San Martín, en las Antillas Neerlandesas. Oriundo de Dominica, debió dejar la isla en busca de trabajo luego de que un incendio doméstico dañara su casa. Incapaz de juntar el dinero para arreglar los servicios de luz y agua, se dirigió a la isla vecina.
Fue allí, que mientras arreglaba el motor del barco en donde trabajaba, las condiciones meteorológicas hicieron que una correntada arrastrara la embarcación mar adentro y, a pesar de que intentó volver a puerto, no lo consiguió. Sin poder poner en funcionamiento el motor, y con un radio sin señal, no tenía manera pedir auxilio.
Según relató más tarde, no comió mucho los primeros diez días. A veces sacaba algunas algas marina y las secaba en la cubierta del bote, en otras ocasiones comías los mariscos que se pegan a las sogas de la embarcación. Luego contaría que cuando dormía, solía soñar con exprimir limas para beber su juego. "Tenía tanta sed", relató.
La sopa improvisadaFue mientras registraba la cocina de la embarcación que encontró las provisiones que lo mantendrían con vida dos semanas más: una botella de ketchup Heinz, ajo en polvo y una salsa Maggi.
Además, halló un bidón de agua, aunque estaba sucia. Para poder tomarla, tenía que filtrarla usando su remera. Un método que repitió para preparar una sopa improvisada compuesta de algas, ketchup, ajo y salsa.
"¿Qué gusto tenía? Para mí estaba bien, podría vivir en base a eso", diría Francois después de ser rescatado. La bebía tres veces al día, lo que le permitió recuperar algo de la fuerza que había perdido los primeros días. "Si no hubiera tenido el ketchup, creo que no estaría vivo para poder contar esto". De hecho, el mismo día en que la Marina colombiana lo encontró, fue el día en que terminó la botella del aderezo.
