El campo en pie

Tractorazo en Madrid contra el acuerdo UE-Mercosur

Miles de agricultores y 367 tractores colapsaron el centro de la capital española en rechazo al pacto firmado en enero entre la Unión Europea y el Mercosur, que aún no entró en vigencia.

Cientos de tractores bloquearon este miércoles el centro de Madrid en una protesta masiva contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. La movilización paralizó el Paseo de la Castellana y avanzó hasta el Ministerio de Agricultura, en la ronda de Atocha, en una jornada que alteró la rutina de la capital durante casi todo el día.

"¡No al Mercosur, no, no, no!", gritó por altoparlante un dirigente agrario en la Plaza Colón, punto de concentración de la marcha. Desde allí partieron cinco columnas que habían salido de madrugada desde distintos puntos -Torrejón de la Calzada, Robregordo, Arganda del Rey, El Espinar y Guadalajara- y que ingresaron a Madrid bajo un operativo de más de 1.800 agentes entre policía y guardia civil, reflejo de la magnitud de la protesta.

Las organizaciones convocantes, Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos (UdU) y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), estimaron la participación en 8.000 productores, mientras que la Delegación del Gobierno informó una cifra menor: 2.500 manifestantes y 367 tractores, algunos menos de los 500 previstos inicialmente. La diferencia en los números no opacó el impacto visual de la movilización.

Competencia, costos y reglas desiguales

Los productores sostienen que la apertura del mercado europeo a bienes del Mercosur los expone a una competencia que consideran desleal. Argumentan que los productos sudamericanos se elaboran bajo exigencias regulatorias menos estrictas, lo que -afirman- reduce costos y genera una asimetría frente a las normas ambientales y sanitarias europeas.

"A ellos les cuesta la mitad poner en marcha sus cultivos porque no tienen los mismos requisitos", afirmó Chema, agricultor cerealero que trabaja 300 hectáreas. "Tenemos muchas más trabas que ellos", agregó, en referencia a los costos productivos y la carga burocrática que enfrentan en la Unión Europea.

Las críticas también apuntan a la Política Agraria Común (PAC). El sector denuncia recortes, trabas administrativas y menor acceso a fondos, en un contexto de aumento sostenido de los costos de producción, desde combustibles hasta fertilizantes.

Durante la marcha se vieron pancartas con consignas como "No a Mercosur. Comeremos carne hormonada" y ataúdes que simbolizaban "la muerte del campo". Juan Vicente García, llegado desde Cuenca tras dos días de viaje en tractor, afirmó que el sector se juega "el presente, el futuro y la dignidad". "Si el Gobierno no reflexiona y cambia el rumbo de las actuales políticas agrarias, la agricultura está condenada", advirtió.

Los ganaderos, por su parte, reclamaron una revisión de los protocolos sanitarios europeos, a los que acusan de priorizar el sacrificio preventivo de reses por sobre medidas de control y prevención, lo que -según sostienen- agrava la crisis del sector.

El acuerdo y sus frenos institucionales

El acuerdo UE-Mercosur se firmó a mediados de enero en Paraguay, pero aún no entró en vigencia. El texto prevé la liberalización del 99% del comercio entre ambos bloques, que en conjunto representan alrededor del 25% del PBI mundial y el 35% del comercio global, un dato que explica su relevancia geopolítica.

Incluye la eliminación de aranceles para productos como verduras, frutas, aceite, pescado, vino y alimentos procesados, y la ampliación de cuotas para carne vacuna y aviar, maíz y etanol provenientes del Mercosur, uno de los puntos más sensibles para el agro europeo.

Cuatro días después de la firma, el Parlamento Europeo frenó su aprobación definitiva, lo que abrió un escenario de incertidumbre. A ese freno parlamentario se suma una paralización judicial ante el Tribunal de Justicia de la UE, aunque las organizaciones agrarias denuncian que la Comisión Europea busca una entrada en vigor provisional.

El 10 de febrero, el Parlamento Europeo aprobó medidas de salvaguarda para proteger a los agricultores europeos. La normativa establece que la Comisión deberá iniciar una investigación si las importaciones de productos sensibles -como carne de ave, vacuno, huevos, cítricos y azúcar- aumentan un 5% respecto de la media de tres años y, al mismo tiempo, los precios de importación se ubican un 5% por debajo del valor en la Unión Europea.

"Las salvaguardias garantizarán que el acuerdo UE-Mercosur vaya acompañado de un mecanismo de protección equilibrado y creíble para el sector agrícola", afirmó Gabriel Mato, eurodiputado español y ponente del informe en la Comisión de Comercio Internacional.

La respuesta de Pedro Sánchez

Mientras los tractores avanzaban por el centro de Madrid, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se refirió a la protesta desde el Congreso y reconoció las "dudas y preocupaciones" del sector agrícola.

"El Parlamento Europeo aprobó unas salvaguardas agrícolas que van a permitir a la Unión Europea suspender la entrada de productos si se considera que pueden dañar a nuestros agricultores. La Comisión Europea ha previsto mecanismos de compensación", sostuvo, en defensa del acuerdo.

Sánchez enmarcó el tratado en una estrategia más amplia y afirmó que, frente a una administración estadounidense que rompe acuerdos comerciales, la Unión Europea debe profundizar su mercado interior y ampliar alianzas globales. "Es una extraordinaria noticia para Europa, y particularmente para España, el acuerdo", concluyó.

En la Plaza Colón, los tractores permanecieron alineados bajo las pancartas y las bocinas. La consigna contra el acuerdo se repetía con fuerza, mientras el tránsito seguía interrumpido y el campo español dejaba en claro su rechazo frontal al pacto UE-Mercosur.

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