Omán en la mira

Trump amenazó a un aliado de EEUU por el control del estrecho de Ormuz

El Presidente rechazó un plan para que Irán y Omán cobren peaje en la vía clave del petróleo. "Se comportará o tendremos que volarlos", dijo.

Donald Trump volvió a tensar la negociación por el estrecho de Ormuz con una frase que sacudió incluso a un aliado de EEUU en Medio Oriente. Durante una reunión de Gabinete en la Casa Blanca, el Presidente rechazó un posible acuerdo de corto plazo que permitiría a Irán y Omán compartir el control de la vía marítima y cobrar peajes a los buques que la atraviesan.

"No, el estrecho va a estar abierto para todos", respondió Trump ante una pregunta de la prensa. "Son aguas internacionales y Omán se comportará como todos los demás o tendremos que volarlos. Ellos lo entienden, estarán bien", agregó.

La Casa Blanca no respondió de inmediato si el mandatario se había equivocado y si en realidad quiso referirse a Irán. El Departamento de Estado, sin embargo, publicó luego un video y una transcripción de sus declaraciones sobre Omán, sin corrección ni aclaración.

Una vía clave para el petróleo mundial

El estrecho de Ormuz concentra cerca del 20% del petróleo que se transporta en el mundo y se convirtió en uno de los ejes principales de las conversaciones para poner fin a la guerra de tres meses entre EEUU e Irán. La vía marítima quedó prácticamente cerrada poco después del primer ataque de EEUU e Israel contra territorio iraní, el 28 de febrero.

Trump anunció en abril un alto el fuego condicionado a la reapertura completa del estrecho, pero el tránsito siguió casi paralizado. El bloqueo impactó sobre los precios globales de la energía y abrió una preocupación adicional: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura advirtió la semana pasada sobre el riesgo de una crisis alimentaria mundial si la interrupción se prolonga.

Trump también anunció a comienzos de mayo un plan para que buques de la Marina estadounidense escoltaran embarcaciones civiles a través del estrecho, pero lo suspendió dos días después.

El plan de peaje que encendió la amenaza

La tensión escaló por una propuesta discutida entre funcionarios iraníes y omaníes, según publicó Bloomberg News. El esquema permitiría a ambos países cobrar un peaje a los barcos que atravesaran el estrecho y compartir la recaudación.

Trump rechazó de plano esa salida. "El estrecho tiene que estar abierto para todos", dijo. "Son aguas internacionales. Nadie lo va a controlar. Nosotros vamos a vigilarlo. Lo vamos a vigilar, pero nadie lo va a controlar. Eso es parte de la negociación que tenemos", sostuvo.

Omán ocupa un lugar delicado en esa pulseada. Mantiene una relación positiva con Washington, pero no integra los Acuerdos de Abraham impulsados por Trump durante su primer mandato. Además, fue un interlocutor clave en las conversaciones discretas con Irán por su programa nuclear y, más tarde, en los intentos por frenar la guerra entre Teherán y Washington.

Un aliado bajo presión

En la misma reunión, Trump también insistió en que los países de la región deben adherir a los Acuerdos de Abraham como gesto de alineamiento con EEUU e Israel. El Presidente defendió su reclamo con un argumento de deuda política: "Nos lo deben", dijo ante los periodistas.

También dejó abierta una advertencia sobre el curso de las conversaciones con Irán. "No estoy seguro de que debamos hacer el acuerdo si no firman", afirmó, en referencia a los países de Medio Oriente que aún no adhirieron a esos pactos de normalización diplomática con Israel.

El comentario sumó ruido a una negociación que ya venía trabada. EEUU busca que Irán entregue su stock de material nuclear enriquecido y renuncie a cualquier intento de reconstruir su programa nuclear. Los sectores más duros alineados con Israel reclaman condiciones todavía más estrictas, mientras la administración Trump evalúa alivios de sanciones y la liberación de activos iraníes congelados como parte de un eventual acuerdo.

Una guerra que golpea en Washington

La disputa por Ormuz también empieza a proyectarse sobre la política interna estadounidense. En el Capitolio, crece el malestar por la continuidad de la guerra y por el margen que Trump conserva para definir la estrategia militar. La Cámara de Representantes levantó sesión antes del fin de semana largo del Memorial Day sin tratar una resolución sobre poderes de guerra aprobada por el Senado, ante el temor de que pudiera reunir votos suficientes.

Trump dijo que no le preocupa el efecto electoral del conflicto. "No me importan las elecciones de medio término", aseguró, y vinculó la fortaleza de su liderazgo con la derrota del senador republicano John Cornyn frente al fiscal general de Texas, Ken Paxton, en una primaria partidaria.

La amenaza contra Omán quedó como la señal más cruda de esa escalada. No fue una frase corregida en privado ni retirada del registro oficial: el propio Departamento de Estado la amplificó después de la reunión de Gabinete.

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