Trump apunta a Wall Street y busca frenar la compra corporativa de casas
Una orden ejecutiva limita el respaldo federal a inversores institucionales que compran viviendas unifamiliares y refuerza controles antimonopolio para proteger a compradores primerizos
El presidente de EEUU, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva de amplio alcance para restringir la compra de viviendas unifamiliares por parte de inversores respaldados por Wall Street. La Casa Blanca sostuvo que la práctica encareció el acceso a la vivienda y transformó barrios en activos corporativos.
La medida instruye a varias agencias federales a limitar el apoyo del Estado a ese tipo de adquisiciones y pide a los organismos de control intensificar la vigilancia sobre posibles conductas anticompetitivas en el mercado inmobiliario.
El argumento de la Casa Blanca
En el texto, Trump afirmó que "comprar y tener una casa fue durante mucho tiempo la cima del sueño americano y una forma de invertir y construir riqueza de por vida", pero advirtió que ese objetivo quedó fuera del alcance de muchas familias, en especial de quienes buscan su primera vivienda.
El presidente señaló que "una porción creciente de viviendas unifamiliares, a menudo concentradas en ciertas comunidades, fue adquirida por grandes inversores de Wall Street, lo que dejó fuera del mercado a familias que buscan comprar".
Según el documento, los compradores individuales no pueden competir con el capital institucional: "Las familias jóvenes trabajadoras no pueden competir eficazmente por casas iniciales con firmas de Wall Street y sus vastos recursos".
Antimonopolio y transparencia
La orden solicita al Departamento de Justicia y a la Comisión Federal de Comercio que revisen compras a gran escala de viviendas unifamiliares por posibles efectos anticompetitivos.
Además, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano deberá exigir a propietarios que participan en programas federales de asistencia habitacional que informen datos de propiedad y gestión para identificar "cualquier participación de grandes inversores institucionales".
Alcance, plazos y excepciones
El texto fija un plazo de 60 días para que las agencias emitan lineamientos que eviten el respaldo federal a estas compras. Establece, no obstante, "excepciones apropiadas y acotadas" para desarrollos build-to-rent planificados y construidos específicamente como comunidades de alquiler.
Trump también ordenó a su equipo avanzar con un proyecto de ley para convertir la política en norma permanente. En una hoja informativa, la Casa Blanca sintetizó el espíritu de la decisión: "La gente vive en casas, no las corporaciones".

