Tensión geopolítica

Trump cuestionó al Reino Unido por su falta de ayuda en Irán y habló de Malvinas: "Quedó muy lejos"

El mandatario estadounidense expresó su malestar con el primer ministro británico por la falta de apoyo militar en la guerra en Irán. Al referirse a las Islas Malvinas, se mostró evasivo respecto al apoyo a la postura británica.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió nuevamente a la soberanía de las Islas Malvinas durante una entrevista con la cadena británica GB News y evitó ratificar el respaldo de Washington a la posición del Reino Unido, al tiempo que cuestionó al gobierno de Keir Starmer por su postura frente al conflicto en Irán.

En la entrevista, el pasaje de mayor impacto geopolítico se concentró en sus ambiguas y evasivas palabras al ser consultado sobre la soberanía de las Islas Malvinas, un gesto que marca un eventual distanciamiento de la histórica postura de neutralidad o respaldo implícito hacia Londres en el Atlántico Sur.

Las expresiones del líder estadounidense se producen en un momento de altísima sensibilidad bilateral y regional, justo en la antesala de la cadena nacional de Javier Milei programada para las 21 de este jueves, donde se enfocaría en la causa Malvinas.

Reproches a la OTAN, reprobación a Starmer y el combustible en Ormuz

Durante el diálogo con la periodista Bev Turner, el jefe de la Casa Blanca no ocultó su enfado por la falta de acompañamiento de las fuerzas británicas en el despliegue militar de Medio Oriente, y señaló que la inacción de Londres resulta incomprensible considerando su vulnerabilidad estratégica. 

"Tu país no está yendo bien. No olvides que obtiene un gran porcentaje de su petróleo del estrecho de Ormuz, y no estuvieron allí para ayudarme", recriminó el mandatario en la entrevista televisiva.

Trump reveló además que existieron contactos directos al más alto nivel con la alianza atlántica y con la propia conducción del Reino Unido para solicitar el envío de embarcaciones y cobertura logística en la zona de conflicto. 

"Dije a la OTAN, y le pregunté a tu ex líder: '¿Por qué no enviaste un par de barcos?'. Me dijo que no tenían y fue bastante triste todo el asunto", detalló, remarcando la debilidad operativa que, a su juicio, evidencian las Fuerzas Armadas británicas. 

Consultado sobre si ese retaceo militar representaba una herida personal para la alianza angloestadounidense, el mandatario estadounidense prefirió quitarle dramatismo y encuadrarlo dentro de una estrategia de mediano plazo: "No me sentí herido... Lo llamo un proceso de aprendizaje".

Calculada ambigüedad sobre las Islas Malvinas

La tensión alcanzó su punto máximo cuando la entrevistadora consultó de forma explícita si la Casa Blanca mantendría su respaldo al Reino Unido ante un renovado reclamo de soberanía impulsado por la administración de Javier Milei. 

Lejos de ratificar la alianza transatlántica de forma automática, el presidente norteamericano se mostró evasivo respecto a la vigencia del dominio británico y optó por recordar el conflicto de 1982 desde un prisma meramente histórico y geográfico.

"Estuve allí cuando fue la primera guerra. Fue hace mucho tiempo y lo observé muy de cerca, y ustedes se condujeron muy bien. Las recuperaron con bastante firmeza, pero eso quedó muy lejos. Es un viaje largo, un largo camino", analizó el líder republicano. 

Las palabras de Trump, sin un apoyo explícito a Reino Unido sobre las islas, encendieron de inmediato las alarmas en el Foreign Office británico, especialmente en un contexto en el que trascienden filtraciones del Pentágono que sugieren que el gobierno de Estados Unidos analiza revisar el estatus diplomático de territorios británicos como medida de represalia por no dar apoyo en Ormuz.

Las declaraciones no tardaron en provocar una rápida reacción de la dirigencia política en Londres. La ministra laborista Anna Turley salió a cruzar públicamente los dichos del mandatario norteamericano en la misma pantalla de GB News, buscando fijar una postura intransigente ante la opinión pública internacional: "Las Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas".

Hermetismo, reuniones clave y la expectativa ante la cadena nacional de Milei

La toma de posición de la Casa Blanca amplificó exponencialmente la expectativa que reina en la Casa Rosada en relación con el discurso de Javier Milei. 

Desde que el Ejecutivo anunció la transmisión oficial en cadena, todo el gabinete nacional se mantuvo bajo una estricta consigna de no filtrar detalles sobre las novedades en materia de soberanía sobre las islas.

Toda la información del mensaje coordinado desde Balcarce 50 fue trabajada minuciosamente entre el equipo del Palacio San Martín, liderado por la Cancillería con la gestión de Pablo Quirno, y las áreas de análisis de inteligencia conducidas por la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), al mando de Cristian Auguadra. 

Trascendió que en las últimas horas ambos funcionarios mantuvieron una cumbre de alta confidencialidad con el Presidente en su despacho.

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