Trump justificó la campaña de bombardeos contra Irán en motivos de seguridad nacional
El presidente dijo que Teherán estaba muy cerca de tener un arma nuclear
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió la ofensiva militar contra Irán con el argumento de que actuó en defensa de la "seguridad nacional" ante una amenaza nuclear inminente. Según afirmó, si Washington no hubiera atacado, Teherán habría conseguido un arma atómica en cuestión de semanas.
"Si no hubiéramos atacado, en dos semanas habrían tenido un arma nuclear", aseguró el mandatario al justificar los bombardeos a instalaciones nucleares iraníes ejecutados meses atrás con bombarderos B-2. Trump insistió en que la República Islámica representaba un riesgo directo para Estados Unidos y sus aliados, en especial Israel.
Liderazgos
La Casa Blanca reforzó esa línea argumental. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, sostuvo que el presidente tomó la decisión tras evaluar información que indicaba un posible ataque iraní contra activos estadounidenses en la región. Trump afirmó que actuó para evitar que "los locos" accedieran a armamento nuclear y sostuvo que Irán habría utilizado su capacidad militar contra Washington o Tel Aviv.
El mandatario calificó la campaña militar con un "15 sobre 10" y aseguró que las fuerzas estadounidenses destruyeron misiles y lanzaderas iraníes con rapidez. También afirmó que los liderazgos del régimen "están desapareciendo rápidamente", en alusión a los bombardeos selectivos que el Pentágono ejecutó con apoyo de Israel.
Respaldo en el senado
Mientras la ofensiva avanza, el Senado estadounidense rechazó un intento para limitar la autoridad presidencial en el conflicto. Por 52 votos contra 47, la mayoría republicana bloqueó una resolución bipartidista que buscaba exigir autorización explícita del Congreso para cualquier acción bélica contra Irán.
Los impulsores de la iniciativa sostuvieron que la Constitución otorga al Congreso la potestad de declarar la guerra y advirtieron sobre el riesgo de una escalada sin control. En cambio, los republicanos alineados con Trump defendieron la legalidad de la operación y argumentaron que el presidente actuó dentro de sus facultades como comandante en jefe para proteger la seguridad nacional. El senador Jim Risch, titular del Comité de Relaciones Exteriores, afirmó que la ofensiva "no es una guerra eterna" y aseguró que concluirá rápidamente.
Economía
El escenario abre interrogantes económicos relevantes. Una extensión del conflicto podría impactar sobre el precio internacional del petróleo, dado el rol estratégico de Irán en Oriente Medio y su cercanía con el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global. Un alza sostenida del crudo presionaría sobre la inflación internacional, alteraría las cadenas de suministro y podría generar volatilidad en los mercados financieros.
En un contexto global ya tensionado, la evolución del enfrentamiento entre Washington y Teherán no sólo redefine el equilibrio geopolítico en la región, sino que también amenaza con trasladar sus efectos a la economía mundial.

