Trump volvió a la carga contra la ciudadanía por nacimiento con dos nuevos decretos
El presidente de EE.UU. firmó nuevas órdenes ejecutivas para restringir ese derecho, pese a que la Corte Suprema ya frenó un intento similar.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves dos nuevas órdenes ejecutivas para restringir el acceso a la ciudadanía por nacimiento, en un nuevo intento por avanzar sobre uno de los ejes centrales de su política migratoria, pese a que la Corte Suprema ya bloqueó una medida similar por considerarla incompatible con la Constitución.
"Tuvimos una decisión muy desafortunada en el Tribunal Supremo respecto al derecho por nacimiento", afirmó Trump durante la firma de los decretos en el Salón Oval. "Estamos haciendo ajustes porque es muy injusto", agregó.
Las nuevas disposiciones buscan apoyarse en excepciones ya contempladas por la legislación estadounidense para limitar el alcance de la ciudadanía automática prevista en la 14ª Enmienda.
Qué cambian los nuevos decretos
Una de las órdenes amplía la lista de personas cuyos hijos no accederían automáticamente a la ciudadanía estadounidense. Entre ellos figuran integrantes de organizaciones terroristas, personas consideradas "enemigos extranjeros" y quienes actúen en representación de gobiernos extranjeros.
Además, Trump pretende extender las restricciones a determinados empleados diplomáticos extranjeros y dejar abierta la posibilidad de aplicar esos cambios en territorios estadounidenses si el Congreso modifica la legislación vigente.
La segunda orden ejecutiva apunta contra el denominado "turismo por nacimiento", práctica mediante la cual mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos para dar a luz y permitir que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense. El decreto ordena endurecer los controles migratorios y elaborar nuevas regulaciones para combatir esa modalidad.
Un nuevo frente judicial
Se trata del segundo intento de Trump por limitar la ciudadanía por nacimiento desde el inicio de su segundo mandato.
A fines de junio, la Corte Suprema dejó sin efecto una orden ejecutiva firmada por el mandatario el primer día de gobierno al considerar que vulneraba la 14ª Enmienda, que garantiza la ciudadanía a casi todas las personas nacidas en territorio estadounidense.
La administración republicana sostiene, sin embargo, que el fallo deja margen para aplicar restricciones en casos excepcionales ya reconocidos por la jurisprudencia.
Las nuevas órdenes podrían volver a ser impugnadas ante los tribunales por organizaciones de derechos civiles y expertos constitucionalistas.
Un tema clave para la campaña
La decisión también tiene una fuerte lectura política. A menos de tres meses de las elecciones legislativas, Trump volvió a instalar en la agenda uno de los temas más sensibles para su base electoral: el endurecimiento de la política migratoria.
El mandatario sostiene desde hace años que la ciudadanía por nacimiento favorece abusos del sistema, especialmente mediante el denominado turismo de nacimiento. "La ciudadanía por nacimiento no trata de personas ricas de China y del resto del mundo que quieren que sus hijos se conviertan en ciudadanos estadounidenses", escribió meses atrás en su red Truth Social.
Aunque el futuro judicial de los decretos es incierto, la medida vuelve a colocar el debate migratorio en el centro de la campaña y anticipa una nueva batalla legal entre la Casa Blanca y los tribunales estadounidenses.


