Un informe preliminar atribuye el descarrilamiento de Adamuz a una rotura previa del carril
Sostienen que la fractura de la vía ocurrió antes del paso del tren Iryo. La hipótesis es provisional, no se descartan otras causas y la investigación técnica sigue abierta.
El primer informe preliminar de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sobre el siniestro ocurrido el 18 de enero en Adamuz, Córdoba, concluyó que la rotura del carril se produjo antes del paso del tren Iryo que descarriló y terminó chocando con un convoy Alvia que circulaba en sentido contrario. El accidente dejó 45 personas fallecidas, según cifras oficiales.
El documento aclara que se trata de una hipótesis de trabajo y que no se descarta ninguna causa hasta que finalicen los análisis técnicos y periciales. La CIAF remarcó que las únicas conclusiones válidas serán las del informe final, cuya elaboración podría demorar varios meses.
Las huellas en las ruedas y la fractura del carril
Según el informe, los investigadores detectaron muescas en las ruedas derechas de los coches 2, 3, 4 y 5 del tren Iryo, con un patrón geométrico compatible con un impacto contra la cabeza del carril. La comparación visual entre esas marcas y la sección del carril fracturado hallado en la zona del accidente arrojó resultados "presumiblemente coincidentes".
La CIAF explicó que, al estar interrumpida la continuidad del carril, la parte anterior a la fractura habría soportado inicialmente el peso total de la rueda, generando un escalón momentáneo que impactó sobre la llanta. A la velocidad a la que circulaba el tren -unos 200 km/h-, el carril no habría tenido tiempo de recuperar su forma antes del paso de la siguiente rueda.
Por qué descarriló primero el coche 6
El informe detalla que las marcas observadas en el coche 5 presentan un patrón parcialmente distinto, lo que llevó a los técnicos a concluir que el carril comenzó a volcarse hacia el exterior durante su paso.
Esa pérdida de continuidad total en la rodadura habría provocado que el coche 6 fuera el primero en descarrilar, arrastrando a los dos siguientes e invadiendo la vía contraria segundos antes del impacto con el tren Alvia.
Los investigadores constataron en el lugar que, tras el punto de rotura, el carril terminó volcado hacia el exterior y con marcas de haber sido pisado lateralmente por una rueda.
Trenes previos y una falla que venía de antes
La CIAF señaló que otros tres trenes que circularon por el mismo tramo horas antes del accidente -entre las 17:21 y las 19:09- también presentaban muescas compatibles en algunas ruedas derechas. Ese dato refuerza la hipótesis de que la vía ya estaba defectuosa antes del paso del Iryo siniestrado, que transitó el punto a las 19:43.
Por ese motivo, la comisión solicitó analizar las ruedas de todos los trenes que pasaron por el tramo en las 48 horas previas, para determinar desde cuándo se encontraba dañada la infraestructura.
Laboratorio, cajas negras y causas aún abiertas
Para profundizar el análisis, la CIAF trasladó a Madrid fragmentos del carril roto, incluyendo la zona de la soldadura afectada, sectores no dañados de la vía y partes desprendidas durante el siniestro. Las muestras serán examinadas en un laboratorio metalográfico.
También se procederá a la descarga y análisis de los registradores de datos -las llamadas cajas negras- de ambos trenes, que contienen información sobre velocidad y comunicaciones en cabina.
El informe no establece una causa definitiva de la fractura. "No se descarta ninguna hipótesis", subraya el documento, y advierte que nuevas evidencias podrían modificar las conclusiones preliminares.
La postura del Gobierno español
Tras la difusión del informe, el ministro de Transportes, Óscar Puente, mencionó como posibilidad un defecto de fabricación del carril, al señalar una mancha visible en el acero que podría corresponder a una falla en la colada. Aclaró, no obstante, que se trata solo de una línea de investigación y que los análisis de laboratorio serán determinantes.
Puente también indicó que los sensores de los trenes que pasaron previamente detectaron anomalías que no alcanzaron niveles de alarma, lo que habría impedido la activación automática de los sistemas de seguridad.
Investigación judicial en paralelo
Además de la investigación técnica de la CIAF, continúa una causa judicial a cargo del juzgado de instrucción número 2 de Montoro. Ya se registraron denuncias de víctimas y presentaciones de asociaciones y partidos políticos para actuar como acusación popular.
Mientras avanzan las pericias, las autoridades reiteraron que la prioridad sigue siendo la atención a las víctimas y el esclarecimiento completo de los hechos, sin adelantar conclusiones definitivas.

