Una iglesia compró una estación de servicio donde se vendía droga para luchar contra el narcotráfico
El pastor Larry Cook apunta a limpiar las calles convulsionadas de Minneapolis tras el asesinato de George Floyd. Busca oportunidades en vez de condenas
El pastor Larry Cook ya llevaba 23 años viviendo enfrente de la estación de servicio Marathon en Minneapolis, Estados Unidos, cuando decidió que no daba para más. Junto a su esposa Sharon habían visto cientos de veces que allí se vendían drogas, muchos jóvenes les habían preguntado a ellos mismos si vendían y hasta la iglesia donde viven había recibido algunos balazos por peleas.
Cook enfrentó a unos jóvenes que vendían fentanilo y otras drogas: "Tienen que salir adelante, hacer algo más". "Si querés hacer algo al respecto, comprá la estación de servicio", le dijeron los chicos después de que la situación se puso tensa. Un año y 3 millones de dólares después, Marathon es ahora Lion's Den Station. ¿Sus propietarios? Larry y Sharon Cook.
Ahora, la estación de servicio cuenta con un pequeño supermercado y alquila un espacio para un local de pollo frito. Los empleados son miembros de la iglesia Real Believers Faith Center que, junto a Cook, tienen un solo objetivo: que ese lugar se convierta en "una parte poderosa de la comunidad".
"Nos alegra que sea con fines de lucro. Entonces podemos contratar a nuestra propia gente, contratar gente en la comunidad y luego también beneficiarnos de la economía de la misma. Eso fortalece a nuestra iglesia y fortalece lo que hacemos", declaró el pastor a un medio local.
La pelea que busca dar la iglesia es feroz. Minneapolis sigue muy convulsionada tras el asesinato de George Floyd hace dos años, a manos de la Policía local, hecho que generó protestas y disturbios en todo el país.
Pelear contra el crimen se volvió más complicado: ningún oficial quiere hacer horas extra en los "puntos calientes" de la ciudad a raíz de la reacción violenta contra la policía y las renuncias masivas de los oficiales tras el asesinato de Floyd por parte del exoficial Derek Chauvin.
Sin embargo, Cook no busca condenas, sino oportunidades. “Sé lo que las drogas les hacen a nuestros hijos. Sé lo que le hacen a nuestra comunidad. Sé el elemento que trae. Hay una razón por la que tenemos tiroteos y muchas veces demonizamos a los tipos que están al frente y les decimos que no tienen ningún valor. 'Enciérralos y deshazte de ellos': esa no es mi opinión en absoluto. Yo soy esos tipos”, explicó Cook a My North News.
Él lo sabe más que nadie. Su asistente más cercano era pandillero, uno de los diáconos vendía drogas y otro miembro muy importante de la comunidad robaba casas. “Estos muchachos no son desechables”, dijo. “Necesitamos ministerios que estén dispuestos y que no tengan miedo de participar en nuestra comunidad, y que no juzguen a las personas que no tienen ninguna esperanza”.
Un punto de partida"El problema es que muchas de estas personas no viven en nuestra comunidad. Vienen y hacen negocios y realmente no se preocupan por la comunidad", lamentó el pastor. Por eso, los miembros de la iglesia limpiaron la mugrienta tienda en una gasolinera Marathon en el norte de Minneapolis y comenzaron patrullas de seguridad periódicas, informó el Wall Street Journal (WSJ).
El verano siguiente, se asociaron con un grupo de iglesias en su mayoría negras para un evento llamado 21 Días de Paz, que llevó a cabo actividades de divulgación comunitaria en los puntos conflictivos y ayudó a reducir el crimen en la mayoría de ellos.
Gracias a eso, los trabajadores de una estación de servicio Marathon en el norte de Minneapolis dejaron de vender tabaco a menores de 21 años.
The Lion's Den pronto aceptará la tajeta EBT (similar a la Tarjeta Alimentar) como una forma de pago para artículos selectos, y contará con más que solo productos de belleza, ropa cultural y comida caliente. Planean comprar y alquilar el restaurante Krispy Krunchy Chicken que está adjunto a la estación y cambiarlo a Lion's Den Cafe. Si tiene éxito, quieren franquiciar la estación Lion's Den a otras partes de Minneapolis.
Cook anticipó que la iglesia continuará operando la estación de servicio al principio, pero eventualmente planea demoler el edificio y expandir su ubicación actual, profundizando su alcance comunitario y limpiando el vecindario, una esquina a la vez. “Nuestro objetivo no es destruir. Nuestro objetivo es construir y lo haremos a lo grande”, dijo el pastor a Fox21.

