Venezuela habilitó visitas en El Rodeo I, tras meses de aislamiento
El penal permitió el ingreso de familiares luego de más de un año sin contacto. Allí permanece detenido el gendarme argentino Nahuel Gallo.
Las autoridades venezolanas habilitaron este domingo las visitas familiares en la cárcel de El Rodeo I, donde permanecen detenidos presos políticos, entre ellos el gendarme argentino Nahuel Gallo. La medida marcó un giro tras más de un año de aislamiento absoluto y se dio en el marco de excarcelaciones parciales anunciadas por el gobierno interino luego de la caída de Nicolás Maduro.
Desde las primeras horas de la mañana, decenas de familiares se concentraron en las inmediaciones del penal, ubicado a las afueras de Caracas, con la expectativa de obtener información oficial sobre la situación judicial y el estado de salud de los detenidos. El ingreso se realizó bajo un protocolo estricto: los visitantes llevaron artículos básicos, permanecieron encapuchados y mantuvieron contacto a través de un vidrio.
El caso de Nahuel Gallo, detenido desde diciembre de 2024, sigue bajo especial seguimiento por organismos de derechos humanos y autoridades argentinas. Hasta este domingo, el gendarme permaneció en aislamiento total, sin llamadas, cartas ni visitas. Las autoridades lo alojaron en el sector de máxima seguridad del penal, rebautizado como CESMAS, bajo un régimen severo.
Griselda Heredia del Valle, madre del oficial, describió el impacto del encierro prolongado y la falta de información oficial. Calificó la detención como injusta y advirtió sobre el deterioro emocional que sufre la familia ante la incertidumbre permanente y los testimonios de exdetenidos sobre las condiciones en El Rodeo I.
Las visitas se produjeron en un contexto de liberaciones limitadas y sin un listado oficial. Según organizaciones de derechos humanos, el gobierno informó a los familiares apenas minutos antes de cada excarcelación y trasladó a los liberados a puntos alejados del centro de detención. Foro Penal contabilizó al menos 17 liberaciones hasta el domingo, aunque otras ONG elevaron la cifra a 21. Aun así, estiman que entre 800 y 1.200 personas continúan detenidas por motivos políticos en Venezuela.
La expectativa por nuevas liberaciones convive con denuncias graves. Organizaciones opositoras informaron la muerte bajo custodia estatal de Edison José Torres Fernández, un policía detenido en diciembre por presunta traición a la patria. El Comité de Familiares por la Libertad de los Presos Políticos denunció que el fallecimiento ocurrió pocas horas después del anuncio oficial de excarcelaciones.
Mientras tanto, familiares realizaron vigilias frente a El Rodeo I y otros centros de detención emblemáticos, como El Helicoide, señalado por ONG internacionales como un espacio de torturas. Con velas y pancartas, reclamaron la liberación inmediata de todos los presos políticos.
En el plano internacional, Estados Unidos celebró el inicio de las excarcelaciones, aunque mantiene la presión diplomática y económica sobre Caracas. La habilitación de visitas en El Rodeo I aparece como un gesto inédito tras meses de encierro extremo, pero para los familiares de los detenidos resulta insuficiente sin una definición clara sobre la libertad y el respeto pleno de los derechos humanos.

