Una cifra cada vez mayor de mujeres está abriendo sus propios negocios, lo que no debería sorprender a nadie dadas las recientes noticias de mala conducta sexual y discriminación en grandes compañías.

Sin embargo, incluso cuando las mujeres son sus propias jefas, el campo de juego no está nivelado, según un informe publicado el jueves por los Bancos de la Reserva Federal de Nueva York y Kansas City. Según el estudio, sólo el 22% de las empresas que son propiedad de mujeres tienen ingresos superiores a u$s1 millón al año, en comparación con el 36% de las empresas propiedad de hombres, informa Bloomberg.

La financiación también se concede de manera desigual. Las empresas propiedad de mujeres solicitaron préstamos comerciales a una tasa similar a la de los hombres, pero menos de la mitad se aprobaron, frente a una tasa de aprobación del 61% para los hombres. El estudio analizó compañías con al menos un empleado además del fundador, un universo donde las mujeres representan el 20% del total.