Las ópticas parecen tener vida propia en esta cuarentena. Si bien a nivel nacional no fueron exceptuadas, dos municipios las autorizaron a abrir por decreto y dos provincias Chaco y Jujuy autorizaron las aperturas.  Buscan ampliar la autorización a todo el país.

Hace una semana, la municipalidad de Cañuelas las autorizó a funcionar por el decreto 236/2020. El jueves, la municipalidad  de Coronel Suárez publico el decreto 625 permitiendo la apertura de ópticas, venta de calzado, librerías e indumentaria.

Asi como en Jujuy, Gerardo Morales las autorizó a reabrir desde el jueves, la provincia de Chaco publicó un decreto. N provincias como Salta y Corrientes, es inminente la apertura. A diferencia de Córdoba, donde el gobernador José Schiaretti dijo que continuarán en cuarentena y no pedirán excepciones al Gobierno.

En el país hay un total de 4500 ópticas, cada provincia tiene una entidad que la nucleas, aunque también exista la Cámara Argentina de Ópticas (CADEO) que agrupa a 350 comercios. Si bien los oftalmólogos no están trabajando, salvo los hospitales de ojos, Santa Lucía y Lagleyze, hay urgencias que resolver.

El tema es complicado porque justamente la vista, es una de las partes sensibles a la infección de coronavirus. En España, fueron autorizadas y los mismos ópticos pidieron que se cierren.

Reinaldo Kerschen, presidente de CADEO, señaló a BAE Negocios: “Asi como en distintas provincias como Jujuy, Chaco Corrientes y Salta, los gobernadores se pronuncian  a favor de la apertura, sería bueno que el resto del país se sume a esa petición. Pedimos lo mismo para todas las jurisdicciones”.

Desde Córdoba, Nicolás Juri, integrante de la comisión de la Cámara de Ópticas de la provincia expresó:  “Somos un servicio esencial de urgencia,  no pedimos autorización para abrir el comercio, sólo queremos atender urgencias. Hay  personas que están necesitando arreglos o hacer unos nuevos anteojos o tienen problemas con sus lentes de contacto. Presentamos un protocolo, la idea es atender mediante turnos  y prestar el servicio que la gente necesita. Ya que el gobernador dijo que no pedirá excepciones”.

Salta está pidiendo la apertura pero adelantó que no abrirá los gabinete de lentes de contacto. Sabe que el mayor riesgo está en la contactología.

El debate es amplío, el sector sabe que en sus manos tiene una gran responsabilidad ya que manejan elementos muy sensibles y si no están bien esterilizados pueden permitir la trasmisión del coronavirus. El principal fabricante de lentes de contacto del país tampoco puede abrir y cuando se termine el stock, sólo estarán disponibles las lentes descartables.

Reinaldo Kerschen de la Cámara Argentina de Ópticas elevo el reclamo y presentó un protocolo: “Pedimos abrir  de 9 a 13 horas, con todos los recaudos del protocolo de seguridad. El problema más grande es la limpieza de los anteojos. Todo el mundo se prueba y se alteran si se limpian con alcohol. Lo más inocuo es agua jabonosa. Podríamos vender lentes de reemplazo programado o descartables que se tiran sin limpiar“.

Algunos piden no abrir y sólo hacer guardias pasivas, otros proponen sólo atender a personal de la salud y seguridad. Mientras en redes se leen reclamos de personas con masculopatía, entre otros problemas. Desde el Gobierno nacional se anunció que "a partir del lunes se reanudarán actividades en provincias argentinas donde no hay circulación viral o no tuvieron casos de coronavirus o que tienen promedios de contagios mayores a14 días". Aún no está dicha la última palabra, podrían sumarse más ciudades.