La jueza María Romilda Servini de Cubría ordenó la intervención judicial de Emprendimientos Recoleta S.A. (ERSA), que opera y gerencia el Emprendimientos Recoleta. La decisión fue en el marco de la causa de corrupción y estafa contra el detenido Enrique Blaksley, ya que si bien IRSA posee el 53,68% de ERSA, el resto pertenece a Hope Funds.

Las instalaciones del shopping Buenos Aires Design fueron allanadas el martes por la tarde, ingresaron al piso quinto, donde funcionan las oficinas administrativas, al Hard Rock y al Auditorio, estos dos últimos manejados por la sociedad de Blaksley. 

La notificación llegó desde el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N1, Secretaría 2, a cargo de Servini de Cubría. Ramón Villaveirán, gerente de Asuntos Públicos de IRSA, señaló a BAE Negocios: “Impugnaremos la medida, consideramos que perjudica a la imagen del shopping y nosotros estamos ajenos a ese tema. Se trata de un socio minoritario el cual le compró la parte al Banco Provincia, no fue elegido por nosotros, simplemente lo heredamos. El Buenos Aires Design opera normalmente”.

La intervención es otro problema que se suma al fin de la concesión del predio donde se ubica el shopping. La concesión vence el 18 de noviembre y el Gobierno porteño aún no decidió que hará. Hace dos años, impulsó la venta, que intentó ser tratada en la Legislatura sin éxito. Por el momento, la administración que lidera Horacio Rodríguez Larreta no tiene definición, ya que el área de Concesiones que estaba bajo la órbita del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología, pasó a formar parte del Ministerio de Economía y Finanzas que controla Martín Mura, y todavía no se ha nombrado al funcionario que puede dar respuesta a este acuciante problema.

En el shopping trabajan más de 1000 personas en forma directa e indirecta, que viven horas angustiantes ante la falta de definición. Hay 100 locatarios, entre los cuales empresas como Michael Thonel, liderada por Jorge Drimer, para la cual la facturación de su local en el Buenos Aires Design representa el 47% de lo que factura la compañía. “Tengo 47 empleados en la planta, si me obligan a cerrar tendrá que despedir personal, ya me sobrarían la mitad”. Los testimonios de los locatarios muestran la grave preocupación que viven estos días, sumada a la intervención judicial.