La Anmat prohibió el uso, comercialización y distribución de un lote de barbijos, que descubrió que estaban falsificados luego de que fueran donados a un hospital de Ciudadela.

Todo comenzó cuando el Hospital Ramón Carrillo, de la localidad bonaerense de Ciudadela, "realizó una consulta a la firma CDG SA en relación a unos barbijos recibidos" a través de una donación que realizó "un particular no identificado".

Supuestamente, las mascarillas habían sido elaboradas por esa empresa, pero "las características visuales del producto le hicieron sospechar respecto de su legitimidad", indica la disposición de Anmat publicada hoy en el Boletín Oficial al respecto.

La falsificación de los barbijos MEDISPO fue constatada por la firma CDG S.A. e informada a la Dirección de Evaluación y Gestión de Monitoreo de Productos para la Salud. Luego, "la directora técnica de la empresa informó inmediatamente al Hospital Ramón Carrillo que los barbijos no correspondían a productos distribuidos por ellos, sino que se trataba de unidades falsificadas".

¿Cómo saber cuáles son los barbijos falsificados?

Anmat prohibió "el uso, la comercialización y la distribución en todo el territorio nacional, de todos los lotes del producto falsificado, con las características expuestas, rotulados como: 'CONTROLADO Y APROBADO, CODIGO BARBIJO MEDISPO, Autorizado por la A.N.M.A.T. PM 2055-1, VENTA LIBRE, Elaborado por CDG SA, Dirección General Paz 1052 Tandil BSAS'", se informó en la Disposición 6189/2020 del Boletín Oficial.

La firma que produce los barbijos originales informó que los mismos "se distribuyen acondicionados en una caja, mientras que el falsificado se encuentra acondicionado en una bolsa de nylon transparente".

En cuanto a su composición, "los barbijos originales son confeccionados con tela SMS, son tricapa, termosellados y con una chapita para ajuste en la nariz; mientras que el producto falsificado sería de polipropileno, conformado por una sola capa, con costuras con hilo y sin chapita de ajuste".