El Gobierno nacional concretó este fin de semana la primera importación de energía eólica proveniente de Uruguay, en el marco de un acuerdo entre la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) y la compañía del país vecino Ventus.

Se trata de la primera exportación de electricidad que realiza una empresa privada uruguaya hacia la Argentina, aunque el precio de la compra no fue informado ya que es confidencial, informaron fuentes del sector a BAE Negocios.

En septiembre pasado Cammesa había firmado un convenio con Ventus que vence en diciembre de 2018 por medio del cual se pactó la provisión de 250 mil MWH al año bajo la modalidad spot, que serviría para abastecer una ciudad de 160 mil personas. El mismo puede interrumpirse en caso de que Uruguay necesite de esa energía.

El primer envío se realizó el lunes a la madrugada por 31 MW y durante esta semana se sumarán otros 3.630 MWH.

“Está previsto vender a la Argentina la totalidad de lo generado por los parques que opera Ventus que es de 250.000 MWH al año”, le dijo a este diario el Director de desarrollo de negocios de la compañía, Francis Raquet. “En algunos casos, será a precios más convenientes”, sostuvo el directivo.

Hasta ahora, las importaciones habían surgido de acuerdos entre Cammesa y la Administración Nacional de Usinas Transmisiones Eléctrica del Estado (UTE) uruguaya, que se pagaban al 50% del costo marginal del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) argentino cuando la central hidráulica binacional Salto Grande presenta riesgo de vertimiento.

Desde Ventus señalaron que el acuerdo podrían haberlo aplicado con Brasil, pero se eligió priorizar a Cammesa por el vínculo aceitado que están teniendo por las exitosas rondas de licitaciones de renovables que lanzó el ministerio de Energía, que ya va por su segunda edición.

Ventus opera actualmente 72,9 MW de potencia eólica. “El mercado está satisfecho en Uruguay y por eso no siempre se rentabiliza”, explicó Raquet. En el país vecino cerca del 30% de la electricidad se genera por esta vía, pero el problema es que el sobrante de producción no puede almacenarse.

Federico Bernal, del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC), cuestionó que “se está importando electricidad de Uruguay mientras cae la producción local”.

De acuerdo a datos de la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (Fundelec), la producción de electricidad cayó 0,3% interanual en septiembre.

  • Refuerzan oferta de centrales térmicas para evitar apagones

La incorporación de 17 nuevas centrales térmicas (o ampliaciones de plantas existentes) sumó en poco más de un año y medio unos 1.400 Mw de potencia de generación eléctrica al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), en respuesta a una convocatoria realizada por el Ministerio de Energía y Minería para mitigar el riesgo de apagones.

El refuerzo eléctrico, cercano al 4% del parque instalado en el país (de todas las fuentes), corresponde a casi la mitad de las obras comprometidas por un conjunto de empresas, ante el llamado gubernamental para satisfacer requerimientos esenciales de la demanda en el verano e invierno pasados, y para el período estival 2017-18.

El ministro Juan José Aranguren realizó un llamado en ese sentido en marzo de 2016, en una de sus primeras medidas en el marco de la Emergencia del Sector Eléctrico Nacional, dictada en diciembre de 2015.

Las nuevas incorporaciones al SADI se produjeron a partir de febrero pasado, y las tres mayores fueron las de las centrales bonaerenses Matheu II (de APR Energy, 221 Mw) y General Rojo (de MSU Energy, 143 Mw); y la neuquina Loma de la Lata II (de Pampa Energía, 101 Mw).