Argentina es el tercer país más complicado del mundo para hacer negocios. El Índice Global de Complejidad Corporativa de TMF Group, especialista en servicios de contabilidad, nómina e internacionalización para empresas, considera que Indonesia y Brasil, en ese orden, son más complejos que Argentina en términos de impuestos, normas y regulaciones.

El estudio, llevado a cabo en 77 países, analiza factores como el pago de tasas y contabilidad, la dificultad para despedir y administrar la nómina y cuestiones relacionadas con regulaciones y sanciones. Estas variables son analizadas más allá del escenario extraordinario que propone por estos días la pandemia del coronavirus.

El Índice Global de Complejidad Corporativa encuentra a Argentina como un país complejo, que dificulta a las empresas extranjeras el constituirse y realizar actividades comerciales.

"Como una de las economías más grandes de América Latina, Argentina ofrece grandes oportunidades de inversión. A pesar de la complejidad para operar aquí, las chances en varios sectores, como energía, agricultura, tecnología y servicios no deben pasarse por alto", explica Claudio Cirocco, Director General de TMF Argentina.

Las restricciones cambiarias son quizás el mayor problema. Las empresas deben presentar documentación a los bancos y someterse a verificaciones antes de poder transferir y recibir dinero internacionalmente, lo que ralentiza considerablemente las transacciones y operaciones de las multinacionales, indica el estudio.

"Algunas empresas extranjeras están tratando de adaptarse a estos cambios repentinos, pero otras se han visto obligadas a liquidar su negocio y dejar de operar en el país. Argentina cumple con las normas internacionales sobre precios de transferencia y prevención del lavado de activos, pero no con otras normas, como las normas de la OCDE para eliminar la Erosión de Bases Imponibles y el Traslado de Beneficios (BEPS)", agrega el informe.

En el ránking de los países más complejos del mundo, Argentina es sucedido, respectivamente, por Bolivia, Grecia y China. La segunda economía más grande del mundo ocupa un lugar complicado en el listado de TMF Group. El gigante asiático es el sexto país más complejo del mundo en hacer negocios. Pero América Latina aparece como la región más conflictiva. De los diez países más problemáticos del mundo, seis son latinoamericanos.

Estados Unidos, enfrentando una guerra comercial y diplomática con China, parece mejor que su rival. Según el estudio, la economía de los Estados Unidos es la segunda menos compleja del mundo, solo superada por Curazao, un país constituyente del Reino de los Países Bajos situado en el sur del mar Caribe. Otros países que conforman la lista de los menos complejos son Dinamarca, los Países Bajos, Irlanda, Jamaica, las Islas Vírgenes Británicas y las Islas Caimán.

Sellos

El requisito tradicional en virtud del cual los documentos deben llevar un sello, una marca o un timbre oficial para garantizar su validez legal sigue siendo un obstáculo en el 43% de las naciones, aunque este porcentaje ha disminuido en comparación con el 49 % registrado en 2019. Este año, Argentina, Malasia y Hong Kong han eliminado el requisito de que los documentos deban incluir marcas o sellos oficiales. Una cantidad pequeña de jurisdicciones introdujo este requisito en 2019. Solo el 26% de los países de Europa, Oriente Medio y África exigen estas marcas.

Otro aspecto a tener en cuenta para evaluar la complejidad de un país para hacer negocios tiene que ver con el aspecto tecnológico. En este sentido, siete de cada diez países realizan las presentaciones oficiales ante las autoridades se realiza en forma electrónica.