Argentina es uno de los países de Latinoamérica en el que se mantiene una actividad aérea, dentro de un panorama de agravamiento general de la pandemia "que ha obligado a algunos gobiernos de la región a posponer el reinicio de los vuelos", señaló el vicepresidente de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Peter Cerda.

En una videoconferencia concretada con periodistas latinoamericanos, Cerda dijo que "las autoridades sanitarias de cada país han indicado que aún el pico de la pandemia no se ha manifestado, por lo que la baja de contagios no se produce y consecuentemente eso impide la programación de vuelos de manera segura".

Respecto a la Argentina, el directivo señaló que "si bien estaba previsto que el 15 de julio se reiniciarían los vuelos domésticos, el Gobierno ha decidido posponer esa fecha debido a la cantidad de casos que se han ido registrando en los últimos días, sobre todo en Buenos Aires".

En ese marco destacó que en Argentina continúan realizándose algunos vuelos especiales dentro del país "y también se han autorizado de manera, más o menos fija, vuelos de repatriación llevando pasajeros tanto en tramos de ida como de regreso, lo que permite una previsibilidad para los pasajeros y una continuidad a la aerolínea".

Cerda se mostró "esperanzado" en que se pueda cumplir con la previsión del reinicio de las operaciones internacionales regulares para septiembre y retiró que están en "un diálogo permanente con el gobierno para ir analizando día a día, la situación".

El directivo dijo que "se vienen meses muy difíciles porque la reactivación va a ser lenta y los pasajeros van a ser reticentes a volver a volar y esperamos que en un principio el nivel de ocupación estará en el orden del 40% y el 60%".

En ese sentido advirtió que "las compañías aéreas están en una situación muy delicada y muchas deberán recurrir a ingenierías financieras para poder sostenerse. Por eso es indispensable que se pueda volver a la actividad en el menor tiempo posible".