Tras ser uno de los principales proveedores de vacunas contra el coronavirus a nivel mundial, el laboratorio AstraZeneca analiza sus opciones de futuro a nivel negocios: entre otras cosas, estudian no abandonar la producción de vacunas en los próximos años ya que no les resulta redituable, pero sin romper los compromisos asumidos en los contratos por el fármaco contra el Covid-19.

AstraZeneca acordó trabajar con la Universidad de Oxford en su inoculante contra el Covid el año pasado, a pesar de no tener experiencia previa en vacunas. El laboratorio asumió el proyecto con la promesa de no obtener ganancias durante la pandemia de coronavirus, reseñó la agencia. Ahora ese último punto está en la mira y esperan tener un panorama más claro para tomar decisiones a fin de 2021, según informó este jueves un alto ejecutivo de la empresa a Reuters. 

"Estamos explorando diferentes opciones", adelantó el vicepresidente ejecutivo y presidente de la unidad de negocio biofarmacéuticos, Ruud Dobber, sobre el negocio de las vacunas.

Dobber estimó que "antes de fin de año" tendrán "más claridad" en el panorama para poder tomar decisiones. "Si el negocio de las vacunas es sostenible para AstraZeneca durante los próximos cinco o 10 años, esa es la gran pregunta estratégica que está en discusión", admitió.

En esa línea, el vicepresidente ejecutivo del laboratorio aseguró que AstraZeneca se comprometió a entregar un despliegue masivo de cientos de millones de dosis que está cubiertas por los contratos actuales. Pero agregó: "Un pequeño grupo de personas que informan a Mene Pangalos (jefe de investigación) y yo estamos pensando si esto es un negocio sostenible".

"Necesitamos tener esa conversación con nuestro equipo ejecutivo senior y luego con el directorio de AstraZeneca. Estamos explorando diferentes opciones, pero es demasiado pronto en esta etapa para concluir ese proceso", afirmó.