La producción de la caña de azúcar es otra de las economías regionales que salió con los tapones de punta y pidió la marcha atrás al sostener que el incremento de los impuestos a las bebidas gaseosas provocará importantes pérdidas de los puestos de trabajo. Advirtió que el beneficio es para los edulcorantes sintéticos.

A través de un comunicado, el Centro Azucarero Argentina (CAA), sostuvo que el fundamento de que los productos sobre los que se aumentan las alícuotas son “perjudiciales para la salud” desconoce que los alimentos aprobados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) no perjudican la salud de la población.

A diferencia del vitivinícola donde se pondrá un nuevo impuesto, en el azúcar no sólo los aumenta sino que elimina los impuestos internos que gravaban a las que utilizan edulcorantes sintéticos llevándolos a cero por ciento. Se está promoviendo así una sustitución de insumos nacionales (edulcorantes calóricos) por otros importados (edulcorantes sintéticos) y, lo que es peor, de dudosos beneficios para la salud.

Según la CAA, la medida tendrá como consecuencia la merma de la demanda el cual incidirá en una reducción estimada de 5.000 puestos de trabajo solo en el sector azucarero.

Además, el incremento de la recaudación impositiva no será directo debido a la reducción del consumo, en tanto que el impacto en el sistema previsional será negativo por la pérdida de empleos.