Bayer, que ya va a vender un negocio de semillas y agroquímicos a Basf por u$s7.000 millones, está preparando un paquete de líneas de productos de semillas hortícolas adicional, que planea vender a fin de facilitar la aprobación antimonopolio para su adquisición de Monsanto, según informaron a Bloomberg fuentes con conocimiento de la situación.

La farmacéutica alemana está evaluando de qué parte de su unidad Nunhems debe desprenderse para acelerar una ya prolongada investigación antimonopolio sobre el acuerdo de Monsanto de u$s66.000 millones de dólares, dijeron las fuentes, que pidieron no ser identificadas porque los detalles del proceso de venta son privados. No se ha tomado una decisión final sobre la venta, dijeron.

Las posibles ventas de activos ponen de relieve la determinación del máximo ejecutivo de Bayer, Werner Baumann, por superar los últimos obstáculos que quedan para la transacción. El acuerdo de Basf fue visto como un gran paso hacia la aprobación de la fase 2 de un análisis de la fusión por parte de la Comisión Europea, dejando como último desafío las posibles superposiciones en las unidades de semillas hortícolas.

Los activos adicionales de Bayer han atraído a una gama de compradores potenciales, desde la empresa china Syngenta hasta compañías de semillas más pequeñas, dijeron las fuentes. Las firmas de inversión de capital privado son candidatos improbables, ya que los reguladores desean crear competidores fuertes en una industria cada vez más dominada por grandes multinacionales como DowDuPont.

Los analistas estiman que el negocio de semillas de Bayer —que según la compañía con sede en Leverkusen está compuesto en gran parte por Nunhems— genera alrededor de 500 millones de euros (u$s586 millones) en ventas anuales. El negocio de semillas hortícolas de Nunhems incluye variedades de cultivos básicos como tomates, así como cultivos especializados.