En lo que podría derivar en un fuerte conflicto con el Gobierno y la industria automotriz local, el electo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, planea exigir a la Argentina que rija el libre comercio en ese sector desde junio de 2020.

De este modo, Bolsonaro se transforma en la segunda amenaza para la Argentina, ya que el nuevo gobierno de México ordenará el cumplimiento del libre comercio de vehículos desde el 19 de marzo de 2019, como está firmado en el llamado ACE 55. El planteo brasileño fue adelantado ayer a BAE Negocios por fuentes gubernamentales y del Planalto.

La última reunión del comité bilateral automotriz entre la Argentina y Brasil resultó un auténtico fracaso. El saliente gobierno brasileño de Michel Temer rechazó nuevamente la propuesta argentina de mantener el "flex" entre el 2020 y 2022 en 1,5 dólares, ya que lo quiere por encima de los 1,7 dólares. El escenario que se avecina es aún peor: Bolsonaro negociará el libre comercio hacia 2020, y una mayor elevación del "flex" para 2019. El flex equivale a la relación de dólar de importación versus dólar de exportación.

La movida del Gobierno tiene una explicación central: favorecer a varias de las automotrices para que alcancen el flex (dispuesto por norma) en el 2022, y no castigarlas económicamente -como debería- mediante la ejecución de un seguro en el 2020. Es que la mayoría de las terminales importaron vehículos de Brasil en forma indiscriminada y a sabiendas que nunca cumplirán el PAC.

Lejos de regularizar su situación, las terminales radicadas en la Argentina importan actualmente vehículos y partes un 50%, en promedio, por encima de lo permitido por el Pacto Automotor Común, firmado en el 2015. Aunque el Gobierno envió a cada una de las automotrices el grado de desvío del "flex" para que corrijan las asimetrías, no se está cumpliendo en la actualidad; y ronda los 2 dólares logrando de esta forma que la balanza comercial sea claramente negativa. Toyota es la que mejor performance tiene con el cumplimiento de esta obligación.

Con la puesta en marcha de nuevos subsidios a la producción automotriz en Brasil como telón de fondo, el ministro de Producción, Dante Sica, se reunió hace poco tiempo con autoridades del Planalto y manifestó la inquietud por la normativa sancionada en Brasil, la iniciativa "Rota 2030". El plan brasileño fue anunciado por el presidente Temer, tras siete meses de demora, por las disputas que hubo entre el Ministerio de Desarrollo y la cartera de Hacienda debido al costo fiscal del programa, como vino informando este medio.

Apertura de mercado

En contrapartida, en medio de los posibles conflictos con México y Brasil, el Grupo Proa (fabricantes de piezas nacionales) firmó recientemente un amplio convenio con la cámara Aridra (todos los importadores mexicanos de partes) para avanzar en la apertura de ese mercado. Existe un fuerte interés azteca en la compra de piezas locales que, por ejemplo, México no puede adquirir a los Estados Unidos.

El convenio entre Grupo Proa y Aridra establece en forma conjunta intercambio de información y misiones comerciales, según afirmaron fuentes de la entidad presidida por Sergio Klaut.