Luego de la visita seguida de críticas del ministro de Producción, Dante Sica, el gobierno de Brasil se comprometió ante la Argentina, Uruguay y Paraguay que los beneficios fiscales del plan de subsidios automotrices "Rota 2030" se ampliará a todo el Mercosur, en un gesto político para distender las relaciones comerciales en la región.

La determinación del Planalto, adoptada en las últimas horas y revelada a BAE Negocios por fuentes empresariales al tanto de las conversaciones, trajo alivio a la Casa Rosada, si bien desde la industria local expresaron ayer que el Rota 2030 no implicaba una amenaza importante para la atracción de inversiones, como lo era el anterior programa Inovar-Auto. Para que este plan entre en vigencia, "falta la reglamentación brasileña donde se incluirá la extensión de los beneficios a los tres socios del Mercosur", apuntaron las fuentes consultadas.

El Rota 2030 fue anunciado por el presidente Michel Temer el miércoles pasado, tras siete meses de demora, por las disputas que hubo entre el Ministerio de Desarrollo y la cartera de Hacienda debido al costo fiscal del programa. El nuevo esquema de subsidios tiene por objeto estimular la modernización de la industria y la eficiencia enérgetica de los automóviles. Originalmente el Rota debería haber nacido en diciembre pasado, para reemplazar al anterior plan Inovar-Auto, que fue sancionado por la Organización Mundial del Comercio (OMC) por tratarse de amplios subsidios encubiertos.

De acuerdo con el detalle del plan, explicado a este medio, "el Rota 2030 fue elaborado a pedido de las automotrices, que a cambio de la aprobación de un marco normativo previsible para los próximos 12 años, se comprometieron a invertir 1.300 millones de dólares" para desarrollar y fabricar nuevos modelos de autos en Brasil. Además, el gobierno brasileño se comprometió a brindar beneficios fiscales para las inversiones relacionadas con la "Innovación Tecnológica" y la "Cadena Productiva", que en buena parte estará destinada a las empresas autopartistas del país vecino.

En tanto, las automotrices prometieron inversiones en I+D y la industria nacional tendrá condiciones para evolucionar y competir en el mercado global, señalaron desde el bloque sudamericano. Todas las automotrices que vendan vehículos en Brasil deberán presentar un plan para reducir el consumo promedio de sus modelos durante los próximos 12 años. Al ser un promedio, permitirá que algunas marcas tengan autos más contaminantes, pero deberán compensarlo con la oferta de productos más moderados.

Asimismo, el Rota 2030 planteará una actualización del impuesto IPI y se espera que se comience a aplicar en función de las emisiones ambientales en los vehículos y ya no sólo en la cilindrada. También, el Ejecutivo premiará con una reducción de hasta dos puntos en el IPI a las automotrices que incorporen nuevos dispositivos de seguridad a sus vehículos, como el control de estabilidad llamado ESP; el frenado automático de emergencia; pruebas de choque más exigentes y medidas de seguridad para proteger a peatones.