Miles de servicios de Internet de banda ancha están apareciendo en todo Brasil, particularmente en ciudades más pequeñas o áreas urbanas que las cuatro grandes empresas de telecomunicaciones no pueden o no quieren atender.

Actualmente, la mayor economía de América Latina cuenta con 3.200 proveedores activos de banda ancha de línea fija, de los cuales 99% son regionales o están orientados a nichos y solo 25 son jugadores de mayor tamaño, según un informe de BTG Pactual. Los pequeños se multiplican crecen rápidamente, agrega el banco.

A fines de noviembre, su participación en el mercado había aumentado a 19% desde el 9% en 2011. Entre enero del año pasado y noviembre, los pequeños jugadores representaron 68% de las adiciones netas.

Su popularidad se debe a la falta de infraestructura y a que las empresas predominantes como América Móvil, Claro, Oi, Vivo de Telefónica y TIM de Telecom Italia han estado reduciendo los gastos de capital para contrarrestar una baja de los rendimientos, dijeron los analistas Carlos Sequeira y Bernardo Teixeira, autores del informe de BTG.

La dramática situación financiera de Oi y la limitada capacidad de inversión son componentes clave en la ecuación. Los proveedores más pequeños tienen una mayor participación en el mercado en el noreste del país, donde compiten básicamente contra Oi, dijeron.

Este atractivo nuevo mercado de pequeños jugadores, tentarán seguramente a las grandes compañías que buscarán seducirlos y sumarlos a su cartera.