El ingreso de nuevos jugadores del sector aéreo traerá un efecto multiplicador.

Por un lado, no sólo potenciará el turismo regional en las islas sino también beneficiará a las ciudades argentinas en donde el avión haga escala.

Por caso, un turista brasileño podrá acceder a un ticket aéreo a Malvinas con escala en Bariloche. De esa forma, las agencias podrán armar paquetes turísticos de una semana combinando ambos destinos. Esa misma situación se podrá replicar con otras ciudades argentinas.

Además, muchos argentinos que quieren conocer parte de la historia y que hoy no tienen tantas posibilidades para llegar a las islas, tendrán una oferta mayor.

En la actualidad, sólo hay un par de agencias especializada en viajes turísticos a las islas, con paquetes desde algo más de u$s3.000 que incluyen siete noches de alojamiento, excursiones, traslados, comidas pero no los pasajes aéreos.

Se calcula que por año llegan unos 600 viajeros argentinos, que deben tomar el vuelo de Latam que parte de Punta Arenas, en Chile, y hace escala en Río Gallegos. El perfil de los viajeros es cada vez más variado: ya no se trata solamente de familiares de ex combatientes o científicos.