La pandemia modificó muchas formas de interactuar de la gente y una de ellas es la utilización del dinero. Tan cierto es esto que en el último año 6,2 millones de personas comenzaron a utilizar plataformas de pago, un crecimiento del 20,7% anual. Lo más significativo es que de ese total, 4,9 millones se incorporaron desde la disposición oficial del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), decretado a partir del 20 de marzo.

Los datos de junio arrojado por el informe UDE Link indican que hay más de 36 millones de usuarios que ya utilizan distintas tecnologías para movilizar su dinero en forma electrónica, como los cajeros automáticos, la computadora o el celular. Además resalta el crecimiento de las diversas aplicaciones para hacer pagos, transferencias de dinero entre cuentas propias y de terceros, hacer depósitos, o carga de la billetera virtual o de la tarjeta de transporte o de celular, entre muchas otras.

“El disparador de semejante evolución fue la consolidación de la bancarización de diversas actividades y de trabajadores independientes que se venía observando en los dos años anteriores en la cantidad de tarjetas en uso, proceso que se insinuó en los últimos días de marzo, pero se aceleró en abril y mayo, y se consolidó el mes siguiente, porque se limitó la atención personalizada en los bancos”, explica el documento. Se pasó de 18,7 millones de unidades hasta marzo 2020 a 19,5 millones en abril y 20,3 millones en mayo. El nivel más alto en cuatro años. Además, impulsó el uso de tarjetas habilitadas que estaban inactivas, las cuales representaban el 30,7% del total pre pandemia y ahora se redujeron al 28,9%, la menor proporción desde 2016. En mayo del año pasado, había alcanzado el 33,7 por ciento.

El mes pasado, el mercado local movilizó $626.442 millones. De ese total, 72,2% corresponde a transferencias inmediatas; 10,3% a tarjetas de débito; 9,9% a pagos de impuestos y servicios y 7,6% a otras transacciones.

En cuanto a la cantidad de operaciones por canal, el UDE Link indica que se concretó un total de 535.359.814. De ese global, 42,3% correspondió a home banking; 22,3% a cajeros automáticos; 19,2 a mobil home banking 15% a Link celular y 1,2% a Vale PEI.

Lo cierto es que desde que comenzó la pandemia se intensificó también el crecimiento de las autorizaciones a terceros de “órdenes de extracción” sin tarjeta a más de 1,1 millón. Se multiplicó por 144 el nivel de febrero, pre cuarentena, principalmente en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

La parcial flexibilización del ASPO en las primeras tres semanas de junio puso freno al dinamismo del uso del dinero electrónico, aunque consolidó el récord que había alcanzado en mayo, al sostenerse por arriba de los 190 puntos, casi duplicando el registro promedio de inicio de la serie, apenas tres años antes.

Con relación a las operaciones con tarjeta de débito vinculadas al consumo, en junio repuntaron 6,5% los usuarios de terminales POS en comparación con mayo, duplicando la tasa de aumento de usuarios, los cuales se aproximaron al récord de diciembre 2019, con casi 7,2 millones; y también en las transacciones por ecommerce, que fue 2,1% en el mes y se multiplicó por 5,2 veces desde el nivel de junio del año anterior, con un pico de 9 millones.