JBS, el procesador de carne de vacuna más grande del mundo y uno de los principales proveedores de carne de cerdo en los Estados Unidos, informó al gobierno de Joe Biden que fue víctima de un ataque de ransomware, el sistema utilizado por piratas informáticos para extorsionar a las víctimas para devolver sus sistemas operativos y con la amenaza latente de que puedan difundir información sobre sus negocios.

La noticia no fue dada a conocer por la empresa, que mantuvo silencio sobre qué tipo de ataque sufrió, sino por la secretaria de prensa adjunta principal de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, durante una rueda de prensa.

JBS, que vendió 52.400 millones de dólares en carne y otros productos a nivel mundial en 2020, informó al Gobierno que el ataque se originó en un grupo criminal probablemente con sede en Rusia, agregó la vocera.

Y explicó: "La Casa Blanca está hablando sobre este asunto directamente con el gobierno ruso y transmite el mensaje de que los estados responsables no albergan a los criminales de ransomware".

El ataque que obligó a la empresa a parar sus tareas, podría afectar la comercialización de carnes a nivel mundial y los operadores ya ponen el ojo en el precio, tal como ocurrió con el petróleo tras el ataque con ransomware en Pipeline, también en los Estados Unidos, que afectó gravemente el abastecimiento de combustible en la costa este.

Este tipo de ataques también afectaron al gigante de los seguros AXA, en Asia, y al del Sistema Nacional de Salud de Irlanda, que tuvo su página caída por varios días. 

Un problema mundial

JBS, con sede en San Paulo, posee instalaciones en 20 países y si bien sus operaciones se centran en Estados Unidos, también tiene instalaciones de producción y envasado en Canadá, Puerto Rico, México, Europa, Nueva Zelanda y Australia, donde se suspendieron todas las actividades.

Un ministro del gobierno australiano dijo que podrían pasar días antes de que se reanude la producción y la Australian Broadcasting Corp (ABC) informó, por ejemplo, que varios envíos de ganado en el estado de Queensland, fueron cancelados con poca antelación y los camiones de ganado fueron devueltos.

"Tuvimos que enviarlos el domingo por la tarde y luego recibimos el mensaje por la mañana de que tendrían que cancelar el tren porque el frigorífico iba a estar cerrado por un tiempo indefinido", dijo el ganadero de Queensland, Colin Baker. a ABC.

"Tuvimos un día perdido ... porque reunimos el ganado, lo clasificamos y luego lo transportamos en camiones hasta allí y luego tuvimos que traerlos a casa hoy", agregó Baker.