La empresa Induspol Aislaciones, dedicada a la producción de poliestireno expandido para la construcción, cerró sus puertas y despidió a sus 37 empleados por la crisis económica.

La planta ubicada en Junín fue cerrada por los propietarios el 30 de noviembre pasado pero los trabajadores mantenían las esperanzas de negociar la continuidad, aunque ayer ya no pudieron ingresar.

Los dueños de la compañía argumentan que no pueden seguir operando debido a la fuerte suba de las tarifas y al desplome de la demanda.