El CEO global de Shell, Ben van Beurden, afirmó que el futuro inmediato de la compañía dependerá de la producción de los hidrocarburos no convencionales, por lo cual los esfuerzos estarán concentrados en las reservas de shale en Estados Unidos, Canadá y Argentina.

El titular del grupo dijo al periódico económico Financial Times, que veía a los productos químicos, la electricidad y los biocombustibles como sectores clave para el futuro a largo plazo.

En el país, Shell había anunciado en 2017 un plan de inversión de un mínimo de u$s1.200 M para los próximos cuatro años, focalizados centralmente en Vaca Muerta. La petrolera ya perforó más de veinte pozos no convencionales en Vaca Muerta, lo que le permite una producción que los 3.500 barriles de petróleo diarios promedio.