Un tribunal estadounidense condenó a la agroquímica Monsanto a pagar la suma millonaria de 2.055 millones de dólares a Alva y Alberta Pilliod porque contrajeron cáncer al utilizar el herbicida Roundup, a basa de glofosato. La empresa, comprada por la alemana Bayer, enfrenta ya más de 13.000 demandas por la misma causa.

El jurado sostuvo que Roundup fue diseñado de manera defectuosa, que Monsanto no advirtió sobre el riesgo de cáncer del herbicida y que la compañía actuó de manera negligente.

Pese a que todavía la multinacional aún puede apelar, el fallo del jurado californiano se da en un contexto en el que los inversionistas de la farmacéutica se niegan a apoyar la gestión de Bayer y las acciones presentan fuertes caídas en sus valores.

Los socios de la empresa alemana rechazaron el mes pasado las medidas que tomó la alta dirección, entre ellas, la compra de Monsanto. Desde entonces, los papeles de la alemana cayeron un 40%.

El Roundup es el producto agrícola más utilizado del mercado y está a la venta desde 1976, pese a que en 2015 la Organización Mundial de la Salud destacó que "podría ser cancerígeno". Sin embargo, científicos estadounidenses y europeos todavía no ratificaron que el glisfosato tenga efectos cancerígenos en los seres humanos.

En Argentina, el uso del glifosato y de otros pesticidas no paró de crecer y las comunidades agricolas denuncian mayores casos de cáncer que el promedio a lo largo y ancho del país.

Bayer Monsanto apelará el fallo y manifestó su descontento con la resolución judicial. Además, afirmó que "continuará evaluando y refinando sus estrategias legales a medida que avanza en la siguiente fase".