A los emprendedores argentinos no los detiene ninguna pandemia y muchos de ellos han aprovechado gran parte del año pasado para seguir dándole forma a cada uno de sus proyectos.

Por estos días, salen a la luz cientos de iniciativas que tienen un estrecho vínculo con la tecnología aunque comienzan a posicionarse mejor aquellas que han logrado encontrar nichos específicos. Por eso, no es casual que aceleradoras e inversores hoy pongan especial interés en algunas startups que apuntan a segmentos como el agrícola, el de logística o el de los servicios.

En ese contexto, recientemente se lanzó la cuarta edición de Scaleup by Endeavor, un programa que busca apoyar compañías con alto potencial. Allí, durante cinco meses, sus fundadores pueden identificar los principales desafíos estratégicos y compartir problemas.

Las seis empresas que participan tienen un potencial de escalabilidad que las hace atractivas de cara a futuras rondas de inversión. Beeflow es una compañía de base científica que aplica tecnología para aumentar el rendimiento de los cultivos agrícolas a través de la polinización que realizan las abejas. Fundada por Matías Viel, la misión de la empresa es crear una agricultura sustentable de triple impacto.

En la empresa explican que las abejas polinizan el 70% de los cultivos del mundo y generan, a través de la producción de frutas y verduras mayoritariamente, un valor económico estimado en más de 183.000 de dólares. De esta forma, Beeflow busca cambiar el paradigma sobre cómo se debe pensar a la polinización y demostró aumentar entre un 20% y 90% el rendimiento de diversos cultivos gracias a su tecnología.

Otra es Treggo, una solución tecnológica de última milla. Fundada por Matías Lonardi, la compañía ofrece las herramientas indispensables para ecommerce, retails y restaurantes. Según fuentes de la empresa, la logística es el principal desafío que tiene el crecimiento del ecommerce en Latinoamérica, además de que representa hasta un 50% del costo total logístico para una compañía.

En el programa también estará ZoomAgri, una compañía especializada en determinar la calidad de los commodities agrícolas por medio del procesamiento de imágenes. El principal valor de la empresa es ofrecer una solución única en tiempo real ya que digitaliza un proceso tradicionalmente manual. En consecuencia, la compañía reduce costos, ofrece resultados precisos, agiliza procesos y permite seguir la trazabilidad de los productos.

"Todos los años se producen a nivel global más de 3 billones de toneladas de commodities agrícolas", explica Fernando Martínez de Hoz, uno de los cofundadores de la empresa. Una vez cosechada la mercadería, se empieza a mover en la cadena de valor. A lo largo de este camino, cada vez que se carga o descarga algún vehículo se realiza un análisis de calidad, el cual es muy importante ya que definirá el precio final de esa mercadería.

Sima será otra de los participantes. Se trata de una plataforma rosarina fundada por Andrés Yerkovich y Agustín Rocha que ayuda a los agricultores a registrar y analizar la información de su trabajo para la toma de mejores decisiones. La compañía ofrece un sistema de agricultura inteligente, el cual permite monitorear los lotes, geolocalizar datos y generar órdenes de aplicación para su manejo. Entre ellos se encuentra información acerca de la presencia de malezas, plagas y enfermedades en el cultivo y alertas en tiempo real sobre eventos climáticos y otro tipo de adversidades.

Producción de alimentos

 

También del rubro agrícola es Eiwa, una empresa fundada por Nicolás Otamendi que ofrece tecnología para que cualquier ingeniero agrónomo pueda analizar un lote y estudiar nuevos modelos predictivos que transformen la manera en la que se producen los alimentos. Para llevarlo adelante, la compañía digitaliza ensayos agronómicos con múltiples sensores y presta herramientas de procesamiento de imágenes y datos.

En el segmento de los servicios se destaca Alquilando, un marketplace de soluciones inmobiliarias y financieras para simplificar la gestión de alquileres de punta a punta. Sus fundadores son Mauro Ayala y Verónica Simón.