Este sábado 17 de abril se celebra el Día Mundial del Malbec en conmemoración a la fecha en que el entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento hizo explícita su misión de transformar la industria del vino del país.

En 1853, el sanjuanino le encomendó a Michel Aimé Pouget, un agrónomo francés experto en suelos, la tarea de traer nuevos varietales. Entre su selección se encontraba el Malbec.

 Michel Aimé Pouget

Años más tarde, en 2011, Wines of Argentina, la entidad responsable de comunicar la marca argentina de vino alrededor del mundo, estableció el 17 de abril como día Mundial del Malbec. 

El sitio vinomanos.com lanzó un listado de los 50 mejores Malbec entre 602 opciones para celebrar el sello argentino.

Día Mundial del Malbec: Los tres mejores vinos 

1. Noemia Malbec 2018, 97 pts

Si las biografías hacen mejores a los vinos, la de Hans Vinding Diers es el complemento perfecto para este Malbec perfecto: desde que en 2016 se mudó a vivir a Río Negro junto a la viña, el ya bólido Noemia ganó energía y precisión en los detalles. Este 2018 es categórico: delicado y con frutas finas, cereza, ciruela y una pizca especiado, de crianza, canela y clavo, la palabra que mejor describe a este Malbec es equilibrio, con un delicioso balance entre frescura, jugosidad y taninos pulidos de grano muy fino. 

2. Finca Piedra Infinita Malbec 2017, 96,5 pts

Hay vinos que son piedra angular de movimientos, y algunos otros son Piedras Infinitas. Nacido de la finca homónima en Paraje Altamira, donde Sebastián Zuccardi y su equipo dan rienda suelta a su imaginación creadora, y elaborado desde una selección de suelos calcáreos, combina mora y guinda, con hierbas y una hebra violeta en un plan complejo y lleno de matices. La boca en cambio es contundente: jugoso y amplio, ceñido y con trazo de tiza tan evidente que deja escrito en la lengua el estilo que vendrá.

3. Adrianna Vineyards Fortuna Terrae Malbec 2017, 96,5 pts

Encontrar un terroir y desplegarlo es una de las máximas aspiraciones de un productor de vinos. Por eso Fortuna Terrae le rinde homenaje a la búsqueda que realiza en el viñedo Adrianna, en Gualtallary, el equipo de Catena Zapata con la dirección de Alejandro Vigil. Cassis y violetas definen una aromática donde también hay trazo de hierbas que despliegan el perfume del vino. En boca combina buen cuerpo con paso fluido y fresco, terso al tacto y con unos taninos de grano muy fino, agitados apenas por una acidez jugosa y delicada. En pocas palabras, la expresión lograda de un terroir de altura.