La Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados analizará la próxima semana todos los proyectos que proponen cambios en la actual ley de semillas que data de 1970. El objetivo se centrará en la necesidad de encontrar puntos de coincidencia al menos en la Mesa de Enlace, las cuales mantienen diferencias sobre el orden público.

En ese sentido es que ayer los presidentes de las entidades rurales se dieron cita en el Parlamento con el fin de encontrar los caminos para que a partir el inminente tratamiento se pueda establecer mayores consensos dado que hoy no las tienen.

Es sabido las posturas de la Federación Agraria Argentina y Confederaciones Rurales Argentinas respecto de establecer la participación del Estado en los contratos privados algo que Coninagro y la Sociedad Rural Argentina, rechazan de plano.

Fuentes del Congreso siguen reconociendo que hoy no están dadas las condiciones para redactar un proyecto y por eso se han abierto canales de diálogo para evitar para que la reforma no quede en la “nada”.

Además señalaron enfáticamente que “no hay proyecto de Gobierno hay sólo un borrador de consensos del sector sobre el cual se está trabajando dado que los disensos son muchos”.

El hecho de que Cambiemos no tiene mayoría en la Comisión no es menor. Esto es algo que sabe y bien la Jefatura de Gabinete que ordenó que no sea el Ejecutivo el que envíe al Parlamento el proyecto para evitar “pérdidas” dado que es un tema “muy sensible”, reconocieron fuentes de la Casa Rosada. Además, la iniciativa de Federación Agraria no se mal vista por los mismos integrantes de Cambiemos con algunas “salvedades”, adelantaron las fuentes.

Por lo pronto el problema de que si la futura ley debe ser de orden público o no, es el tema a resolver entre los productores que luego se trasladará a los Diputados a la hora debatir.

Lo que si quedó en claro entre los legisladores es que se agote en un sólo acto el “pago” de todos los “derechos de la semilla”. Esto quiere decir que el reclamo por patentes, evento o germoplasma no se podrá hacer después. La industria no está de acuerdo con este punto.