El final de una era. Dodge, la marca automotriz conocida por sus "muscle cars", anunció que dejará de fabricar sus vehículos insignias Charger y Challenger. La empresa pasará a un "nuevo y brillante futuro electrificado" después de lanzar sus últimos siete modelos "heredados", cada uno con una placa con la inscripción "última llamada" debajo del capó.

Al igual que otras automotrices que varían su oferta hacia autos más amigables con el medio ambiente, Stellantis, el conglomerado detrás de Dodge, anunció que el Charger y Challenger dejarán de producirse porque van en contra de las nuevas directrices ambientales y, principalmente, de los incentivos fiscales que otorgará Estados Unidos a los fabricantes de autos eléctricos.

Según informó un portavoz de la marca norteamericana, los propulsores de combustión interna cederán su lugar a motores 100% eléctricos. “Estamos celebrando el final de una era, y el comienzo de un nuevo y brillante futuro electrificado, manteniéndonos fieles a nuestra marca”, dijo el director ejecutivo de Dodge, Tim Kuniskis, en el anuncio de Stellantis.

De esta manera, quedarán en el pasado dos modelos de autos que gozaban de una enorme popularidad desde hace cinco décadas, debido a sus motores potentes y un estilo musculoso. Junto al Charger y al Challenger están, por ejemplo, el Ford Mustang y el Pontiac GTO. Como reporta el Washington Post, el muscle car está ligado a las concepciones de la individualidad y la libertad estadounidenses, comerciando con ideas de robustez, ingenio y lujo.

Los nuevos Dodge Charger y Challenger

En un principio, muchos fanáticos se emocionaron con la posibilidad de que los nuevos modelos de estos autos contarían con un motor Hemi V8. Sin embargo, un portavoz aclaró que la próxima generación de los modelos serían únicamente eléctricos. “El Hemi en esta plataforma, al igual que esa plataforma, desaparecerá. La próxima generación será BEV (Battery Electric Vehicle)”, confirmó en diálogo con Motor1.

“Tres millones de autos, mil millones de caballos de fuerza y muchos clientes realmente felices que ayudaron a construir nuestra marca”, dijo Kuniskis, para asegurar que este fin del ciclo será todo un suceso. “Vamos a asegurarnos de hacerlo bien”, remarcó.

La nueva generación de Chargers y Challenger será eléctrica

Cada Charger y Challenger que se fabrique en 2023 tendrá una placa debajo del capó con la leyenda de “última llamada”, acompañada del nombre y la silueta del vehículo. Y para quienes quieran comprar uno de los últimos modelos impulsados por el famoso motor HEMI V8, todos los modelos Charger y Challenger se asignarán a los concesionarios al mismo tiempo, con la idea de ayudar a los clientes a identificarlos y asegurarlos más fácilmente.

 Dodge está construyendo siete modelos Challenger y Charger “influenciados por la herencia”. Cada uno “compartirá una conexión con un modelo icónico de Dodge del pasado, que se remonta a los albores de la era de los autos musculosos, en las décadas de 1960 y 1970″, anunció la marca.

El séptimo y último no se conocerá al mismo tiempo que los seis iniciales ya que será el último de su tipo. Por esa razón, se develará recién en noviembre en la feria Specialty Equipment Market Association en Las Vegas.

Las razones del cambio

La clave está en que las cifras del segmento, en general, bajaron un 20% con respecto al mismo período del año pasado. Una cifra que demuestra cuánto les está costando encontrar su lugar en un futuro marcado por la electrificación.

Lo que atrae a la gente hacia los muscle cars es exactamente lo que la aleja de ellos, y ese es el volumen y el sonido profundo del escape”, dijo Steve Linden, tasador y consultor que se especializa en autos clásicos al Post. Linden, quien creció en Nueva Jersey inmersa en la cultura automovilística de la década de 1960, dijo que los autos eran populares entre los corredores callejeros.

Los Charger marcaron a más de una generación

“Durante el día, podría usarse para comprar comestibles y, luego, por la noche, podría usarse para carreras de resistencia en la vía pública”, dijo. “Creo que lo hicimos porque nos gustaba ir rápido y queríamos que la gente nos escuchara”.

Para Brian Moody, editor ejecutivo de Kelley Blue Book, estos vehículos evocan tanto el lujo —“La abundancia de poder es algo que desearía y no necesitaría”— como la nostalgia. Se remontan a los sentimientos de prosperidad estadounidense, dijo, que simbolizan la búsqueda de más grande, más fuerte y más rápido.

“El año 2023 será el último de los Chargers y Challenger con motor HEMI que construimos. Y cuando esa ventana se cierra, no se puede volver a abrir. La producción termina en diciembre del 23. Cuando los últimos HEMI Chargers y Challengers salgan de la línea en Brampton, será el final de una era”, dijo Tim Kuniskis.