Los efectos de la pandemia golpean al sector automotor. Dos fabricantes de recubrimientos líquidos y en polvo para autos acaban de anunciar que dejarán de producir en el país. Se trata de Axalta Coating System y de Basf.

Axalta, compañía de origen estadounidense, anunció que se retira del mercado argentino, mientras que Basf, de capitales alemanes, dejará de producir en el país pinturas automotrices originales (OEM).

En las últimas horas, Axalta les envió a sus clientes y proveedores un comunicado por mail, donde explicó el cese de actividades en la Argentina. Cierra su planta en la localidad bonaerense de Escobar y las oficinas administrativas.

En su comunicación, la firma con sede en Filadelfia (Pensilvania), atribuyó la decisión a la profundización de la crisis derivada del coronavirus. “A pesar de que buscamos ejecutar todas las posibilidades a nuestro alcance para mantener nuestras operaciones en el país, la evolución de la pandemia ha sido insostenible para nuestro negocio en Argentina. Lamentamos profundamente cesar las operaciones en el país", agregó en una carta que difundió el sitio Autoblog.

Axalta había invertido USD18 millones en 2017 para instalar una planta en Escobar, donde en su momento trabajaban cien personas.

Por su parte, el gigante químico alemán Basf decidió mudar la producción de pinturas para autos de Argentina a Brasil. La empresa explicó que "analiza constantemente sus negocios a nivel global y regional con el objetivo de asegurar la sustentabilidad de cada uno de ellos en los mercados donde opera". Y, de acuerdo con ese análisis "y como parte de un programa global de eficiencia", anunció que la producción de pinturas automotrices de su planta de la localidad de Tortuguitas, Partido de Malvinas Argentinas, se trasladará al centro Demarchi, ubicado en Sao Bernardo do Campo (afueras de Sao Paulo), Brasil, en el segundo semestre de 2021.

El cierre de la producción del centro de Tortuguitas afectará aproximadamente a 60 trabajadores.

Basf tiene, además, otros tres centros productivos. El de Santo Tomé, en Santa Fe, se dedica a soluciones para la agricultura; el de Burzaco, a poliuretano y el de General Lagos, cerca de Rosario, aditivos y resinas y un centro de distribución para el agro. En total, la empresa emplea a más de 700 personas en sus filiales de Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia.