La administración de Donald Trump ha emitido una nueva extensión de noventa días que permite a las compañías estadounidenses continuar haciendo negocios con Huawei.

Después de agregar a la tecnológica china a una lista negra económica en mayo al considerar que podría suponer una amenaza para la seguridad nacional usando sus equipos tecnológicos para facilitar información a Pekín, el departamento de comercio de Estados Unidos ha decidido permitir a la compañía china la compra de productos de fabricación estadounidense con el objetivo de minimizar las interrupciones para sus clientes en la América rural.

El secretario de Comercio, Wilbur Ross, anunció el domingo que algunos operadores rurales necesitan licencias temporales y dependen de Huawei para las redes 3G y 4G.

"Hay suficientes problemas con el servicio telefónico en las comunidades rurales; no queremos eliminarlos", sostuvo. Por tanto, uno de los principales propósitos de las licencias generales temporales es "permitir que esos tipos rurales continúen operando ", dijo Ross.

Según indicó Huawei, la nueva prórroga no tendrá un impacto sustancial en sus negocios.

"No obstante, esta decisión no cambia tampoco el hecho de que Huawei sigue recibiendo un trato injusto. Como llevamos sosteniendo desde hace mucho tiempo, la inclusión en la 'Entity List' ha sido más perjudicial a EE.UU. que a Huawei. Ha interrumpido la colaboración y ha socavado la confianza mutua de la que depende la cadena de suministro global. Hacemos un llamamiento al Gobierno de EE.UU. para que ponga fin a este trato injusto y elimine a Huawei de la 'Entity List'", añadió la firma china.

Esta extensión del plazo permitirá a las compañías estadounidenses continuar haciendo negocios con Huawei y los modelos que ya están en el mercado seguirán contando con el soporte de Android completo.

La prórroga se produce en medio de discusiones entre Estados Unidos y China destinadas a llegar a un acuerdo inicial para resolver una guerra comercial que ha durado más de un año.

Al poner en la lista negra a Huawei, el gobierno de los EE.UU. dijo que tenía "una base razonable para concluir que Huawei está involucrado en actividades que son contrarias a los intereses de la seguridad nacional o de la política exterior de los EE.UU.". Huawei ha negado repetidamente las acusaciones.