"Nuestra mayor preocupación es la macroeconomía, dado que no es un problema de eficiencia de producción sino de que la Argentina es cara para producir", señaló el director de economías regionales de la CAME, Raúl Robín.

El sector finalizó el año pasado con pérdidas y no arranca el 2018 con buenas perspectivas. La falta de competitividad es el problema para las economías regionales el cual termina impactando en los altos costos.

Hace poco desde la olivicultura volvieron a reclamar que el aumento de las tarifas eléctricas torna inviable su actividad.

"Los sectores no esperan mas de este año es por eso que es necesario que el Gobierno aplique una devolución de los reintegros como lo hizo con la ganadería", sostuvo Robín.

En resumen, la producciones regionales necesitan medidas puntuales. La reforma impositiva no se dará de la noche a la mañana.