Más allá de la pandemia, una gran cantidad de multinacionales sigue adelante con su política de radicar ejecutivos en países extranjeros.

En ese contexto de incertidumbre sanitaria, económica y política, el ránking de Ciudades según su Costo de Vida 2021, elaborado por la consultora Mercer, ha tenido varias modificaciones.

Asjabad (Turkmenistán) es la ciudad más cara para empleados internacionales, desplazando a Hong Kong al segundo puesto. En el tercero, Beirut ascendió 42 posiciones, como consecuencia de una grave y extensa recesión económica causada por el agravamiento de varias circunstancias: la mayor crisis financiera del país, el Covid-19 y la explosión del puerto de la ciudad en 2020. Tokio y Zúrich descendieron un lugar, es decir, que pasaron del tercer y cuarto puesto, respectivamente, al cuarto y quinto, y Shanghai se situó en el sexto, uno más que el año pasado. Singapur pasó del quinto al séptimo puesto.

Otras ciudades que están entre las diez más caras para expatriados son Ginebra (8); Beijing (9) y Berna (10). Según se desprende de la encuesta de Mercer, las ciudades más baratas del mundo para empleados internacionales son Tiflis; Lusaka y Bishkek, que se sitúa como la más accesible en el puesto 209.

Nueva York (14) se clasificó como la ciudad más cara de Estados Unidos, a pesar de haber descendido ocho posiciones respecto al año pasado, seguida de Los Ángeles (20).

Con respecto a América latina, Buenos Aires bajó del puesto 153 de 2020 al 168, colocándose entre las cuarenta urbes más baratas del mundo. Santiago pasó del 134 al 108 y Montevideo del 88 al 132.

"No es que una ciudad se vuelve más cara o más barata per se, sino que se analiza el costo de su canasta de expatriados en términos relativos versus las demás ciudades", detalló Agustina Resano, Líder de la Práctica de Movilidad para Mercer Argentina.

"Un elemento que tiene influencia en los movimientos de posición en el ranking es la paridad cambiaria. En los países de Sudamérica, por ejemplo, encontramos que el peso chileno se apreció respecto al dólar estadounidense, mientras que tanto el peso argentino como el uruguayo se depreciaron. Esto produjo que Santiago recupere posiciones en el ránking. Si miramos Latam en su conjunto observamos que el patrón se repite, es decir que las ciudades con monedas más apreciadas fueron las que escalaron posiciones en el ranking", agrega Resano.

"Actualmente es necesario pensar de una forma más adaptativa, considerando un mayor enfoque en el valor y no en el costo, ello requiere administrar la cartera general de talento y no las tareas individuales, usar datos para realizar análisis nos acercará a tomar decisiones más asertivas. Ya no es posible tratar de colocar a los asignados en cuadros predefinidos correspondientes al ámbito de los equipos de movilidad. Una política de movilidad no puede cubrir todos los escenarios, pero debe proporcionar una lógica de gestión clara y aclarar las opciones disponibles", refiere Amalia Suaste, Líder de la Práctica de Movilidad para Mercer Latinoamérica.