Finalmente no cerró este domingo el Buenos Aires Design. Gracias a la movilización de trabajadores y locatarios, el shopping de diseño del barrio de Recoleta continuará abierto por un año más, hasta el mes de noviembre de 2019. La empresa Emprendimientos Recoleta S.A., cuyo accionista mayoritario es IRSA, deberá quedarse hasta el 6 de diciembre, a partir de ese día la administración estará a cargo de la Cámara de empresarios madereros y afines, conducida por Roberto Fontela y de la Asociación de Hoteles Restaurantes Confiterías y Cafés conducida por Ariel Amoroso.

La propuesta surgió de ambas cámaras y Diego Santilli, Vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, fue quien se puso al frente de las negociaciones junto al ministerio de Hacienda y la dirección general de concesiones. Lo que se hará será una concesión de uso precario en favor de estas dos asociaciones sin fines de lucro. El objetivo es que no se pierden los 700 puestos de trabajo de los 40 locales que aún siguen abiertos en el shopping y de los restaurantes y bares del primer piso.

El Gobierno porteño no cobrará el canon que hasta ahora pagaba IRSA que rondaba los $400.000 y los locatarios de las prestigiosas marcas de diseño que quedan abiertas no pagarán alquiler durante los 12 meses que permanezcan en el lugar. Sólo pagarán los gastos de mantenimiento y seguridad del predio. "No se podrán incorporar nuevas marcas a las que ya están, los locales que están vacíos, quedarán vacíos", aclaran en la Ciudad.

Diego Santilli, Vice Jefe de Gobierno Porteño señaló a BAE Negocios: "Esta situación es un conflicto que se da entre privados, pero decidimos involucrarnos para evitar que se pongan en riesgo los puestos de trabajo que dependen del funcionamiento del Buenos Aires Design, por eso la Dirección de Concesiones está trabajando para concretar el acuerdo entre las cámaras AHRCC y CEMA que permita sostener las fuentes de trabajo".

Desde la cámara que agrupa a hoteles, restaurantes, confiterías y café, su presidente Ariel Amoroso, explicó a BAE Negocios: "Porque defendemos al empresariado nacional, queremos que el shopping no cierra. Es necesario evitar que los trabajadores no queden en la calle. Como el Gobierno porteño no nos cobrará canon, no les cobraremos alquiler a los locatarios, sólo pagarán los gastos de limpieza y seguridad. Por ahora logramos acordar que la postergación del cierre sea por un año, esperamos que pueda ser mayor. Está todo listo, sólo falta la firma final".

Hasta último momento, el shopping cuya concesión figuraba hasta el 18 de noviembre, iba a cerrar las puertas este domingo. Pese a que IRSA estaba en tratativas para conseguir una prórroga, que según admitió, Ramón Villaveirán, gerente de Asuntos Públicos y Gubernamentales de IRSA, iba a ser de 30 más, hace una semana recibió un llamado telefónico del responsable de concesiones que canceló todo y ordenó el cierre y la restitución del predio. Tras la movilización del miércoles de trabajadores y locatarios que cortaron la avenida Pueyrredón y Libertador, el Gobierno porteño decidió no asumir el costo político de dejar a 700 trabajadores en la calle a poco menos de un año de las próximas elecciones.

Fundado hace 25 años, tenía un total de 70 locales, hoy quedan abiertos alrededor de 40. En el primer piso funciona un patio gastronómico que alberga a varios restaurantes, entre ellos al Hard Rock Café. En octubre, la Legislatura porteña aprobó en primera lectura el texto de una ley que, tras una segunda lectura, dará en concesión el predio por 15 años, prorrogable por 5 años más. La ley preveía que el actual concesionario pueda extender su concesión por 18 meses más, pero el Gobierno decidió que IRSA no siga y que lo administren dos cámaras durante 365 días más.