El Ministerio de Transporte de la Nación decidió volver a licitar el servicio ferroviario de la línea Urquiza que, desde fines de 1993, es operado por la empresa Metrovías, propiedad de la familia cordobesa Roggio.

Dentro del antiguo contrato de concesión había una cláusula que le daba la posibilidad a la compañía de extender por otros diez años la administración del Urquiza. Sin embargo, Transporte rechazó esa posibilidad y a través de la Resolución 1325-E/2017 publicada ayer en el Boletín Oficial con la firma del ministro Guillermo Dietrich solo le otorgó a Metrovías una prórroga de 18 meses. En ese período, el Gobierno debe elaborar los nuevos pliegos para licitar la red de transporte de pasajeros.

Fuentes de la empresa le confirmaron a BAE Negocios -e incluso se lo hicieron saber a sus propios empleados- que van a participar de la nueva licitación. De todas formas, tanto Metrovías como los demás interesados tendrán que esperar las nuevas condiciones de los pliegos para terminar de tomar una decisión en ese sentido.

Por su parte, especialistas del sector reconocieron que la línea Urquiza quedó desfasada con respecto a las inversiones que se hicieron en las otras redes ferroviarias durante el kirchnerismo. Justamente, la falta de inversión es una de las causas que llevaron al Gobierno a optar por una nueva licitación.

La línea Urquiza es la que va desde Lacroze a General Lemos. Atraviesa la Capital Federal y los municipios de San Martín, Tres de Febrero, Hurlingham y San Miguel. Tiene 23 estaciones y transporta más de 20 millones de pasajeros por año.

Bajo tierra

El grupo Roggio vive una situación similar con toda la red de subterráneos de la ciudad de Buenos Aires.

A principios de noviembre, la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires autorizó el llamado a licitación nacional e internacional para la concesión y mantenimiento del subte porteño. El próximo 31 de diciembre se termina el contrato de Metrovías, empresa que desde hace 23 años está a cargo del servicio.

El proyecto aprobado por la Legislatura también plantea una prórroga de un año para Metrovías, mientras se avanza en el proceso licitatorio. Razón por la que el servicio sería cedido efectivamente a una nueva prestataria recién en diciembre de 2018.

Según consta en el proyecto, el nuevo contrato de concesión será a doce años, prorrogables por otros tres, y la nueva empresa estará obligada a absorber a todo el personal que se encuentra trabajando en el servicio, respetando su sueldo, categoría laboral y antigüedad.

El gobierno porteño ya se está moviendo. Hace diez días, Horacio Rodríguez Larreta se entrevistó en París con los más altos directivos de dos grupos franceses interesados en la licitación pública.

Además, el jefe de gobierno porteño conversó con autoridades de la Agencia Autónoma de Transportes Parisinos (RATP, por sus siglas en francés), que administra el metro de la capital francesa, ocho líneas del tranvía y algunos buses que circulan por el casco histórico de la metrópoli.