La oferta hostil de u$s117.000 millones de Broadcom por Qualcomm se topa con una traba importante después que el poderoso Comité de Inversión Extranjera de los Estados Unidos (CFIUS, por la sigla en inglés) emitiera una orden temporal para que Qualcomm aplace su reunión con inversores.

El CFIUS ha impuesto una orden para investigar la adquisición propuesta y aplazar la reunión treinta días. Los inversores tenían programado votar para elegir entre seis candidatos de Broadcom, lo que podría darle la mayoría en el directorio de Qualcomm.

Broadcom criticó duramente la decisión de Qualcomm de presentar "en secreto" un pedido voluntario ante el CFIUS para que este iniciara una investigación, tachándolo de "acto insolente y desesperado" para atrincherar a su actual junta de directores.

El CFIUS, que realiza sus revisiones lejos de la mirada pública, estaba dividido respecto a si estudiar el esfuerzo cada vez más hostil de Broadcom para tomar el control de su rival, informó Bloomberg la semana pasada. Qualcomm, que tiene su sede en San Diego y lucha para seguir siendo independiente, advirtió repetidas veces que una adquisición sería sometida a control reglamentario.

El año pasado, Hock Tan, máximo ejecutivo de Broadcom, se sumó al presidente Donald Trump en la Casa Blanca para anunciar que trasladaría la sede central de Broadcom de Singapur a EE.UU., medida que parecía orientada a tranquilizar a los funcionarios estadounidenses y facilitar futuras adquisiciones.

Las adquisiciones extranjeras de tecnología estadounidense sensible como los semiconductores suelen motivar una investigación más profunda del CFIUS, como también las adquisiciones de los compradores chinos.